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Reducción, reuso, y reciclaje de computadoras:
Problemática de como disponer un desperdicio moderno
Resumen
En las ultimas décadas, hemos observado un
incremento en el uso y dependencia de las computadoras. Esto nos presenta
una encrucijada a la hora de decidir qué hacemos con las unidades
y periferales que por el pasar del tiempo se vuelven obsoletas.
Se ha creado un nuevo tipo de desperdicio sólido --- un nuevo tipo
de desperdicio que debe ser manejado de una forma diferente, debido a la
diversidad de materiales que en él se encuentran. De ahí
nace el término compubasura: de un caso de mal manejo
de desperdicios sólidos (que en algunas instancias se considera
peligroso). Se denomina compubasura toda computadora, pieza de computadora,
periferal o accesorio que ya no se usa, ya sea que esté almacenado
o haya sido dispuesto por
considerarse obsoleto.
La disposición de compubasura resulta un reto formidable debido
a las características que este desperdicio posee. Tiene materiales
que son reciclables y que pueden ser recuperados, a la vez que tiene materiales
que son clasificados obsoletos por las agencias reguladoras.
Si estos últimos fuesen dispuestos de forma inadecuada, podrían
causar serios problemas ambientales, e inclusive podría amenazar
la salud pública. Sin embargo, el aspecto más importante
es que este recurso, si se maneja adecuadamente, podría extender
la vida útil de estos artículos, logrando obtener unos recursos
que de otra manera resultarían virtualmente imposibles de conseguir
debido a su alto costo en el mercado.
Introducción
Aunque la problemática sobre cómo disponer del equipo de
computadoras es una real desde finales de la década de los ochenta,
no se ha logrado crear un proceso de reciclaje eficiente. Aún cuando
la computadora sea reciclable, no existe el lugar donde pueda ser llevada,
ni la infraestructura para disponer del equipo. Esto se refleja en el intento
de la ICL, industria encargada de la manufactura de computadoras en Inglaterra,
por ofrecer un producto que fuera efectivamente reciclable. ICL informó
en 1993 que sus nuevas computadoras personales eran 95% reciclables, sin
embargo, ni la industria ni el gobierno tenían la infraestructura
preparada para procesar el equipo que ICL le llevaba para reciclar (Johnston,
1993). Luego de varios estudios realizados en países tales como
Alemania y Francia, en los cuales se analizó la generación
de este tipo de desperdicio, se vió la necesidad de crear programas
para manejarlo. Entre los datos obtenidos, se determinó que en la
antigua Alemania Occidental se generaban más de 800,000 toneladas
anuales de compubasura y hoy continúa aumentando (Johnston, 1993).
Según un estudio realizado por la Carnegie Mellon University, en
1995 solamente se descartaron 25 millones de computadoras y se proyecta
que para el año 2001 se estarán descartando 150 millones
de computadoras a nivel mundial. Según muchos consultores industriales,
el 75% del desperdicio se encuentra almacenado en desvanes, sótanos
y/o garajes.
Buscando una solución a este problema de disposición, ciertas
organizaciones ambientalistas han creado una estructura de reciclaje que
reduce los desperdicios en la fuente y permite que lo que no se pueda reducir
se recicle. La efectividad de esta estructura de reciclaje es casi total
según la compañía Summits Electronic Recycling.
Ellos reclaman que han logrado que solo la mitad del 1% de los materiales
que procesan terminen en los rellenos sanitarios. Esta estructura de recuperación,
reducción y reciclaje se compone de 4 partes:
* Reuso: Utiliza las partes o componentes de otros sistemas para
mejorar el propio. Crea productos nuevos usando las partes que no se puedan
usar según el diseño original; puede crear libretas, carpetas
y joyería.
*Reducción: Considera alquilar o mejorar computadoras en
vez de comprar nuevas. Comparte la
computadora propia y compra sólo el equipo que necesita.
*Donación: Dona el equipo a un vecino, a escuelas, a caridades
o a cualquier otra persona o entidad que necesite el mismo.
*Reciclaje (desmanufacturación): Luego de desmontar el equipo,
el metal, el plástico y el vidrio se procesan para ser reusados.
No descarta computadoras que no se puedan reparar o componentes que no
se necesiten, sino que los lleva a los centros de acopio. Sin embargo,
es la alternativa más cara.
Se pretende evitar que las computadoras, sus partes y periferales terminen
yendo a los rellenos sanitarios o sigan ocupando espacio en los hogares
o almacenes de sus dueños. En la actualidad, la entidad que cuenta
con unidades de computadoras declaradas obsoletas sólo tienen una
entre dos salidas: el relleno sanitario o la actualización (upgrade).
La actualización es el proceso mediante el cual el propietario de
una computadora cambia algunas de sus partes por piezas nuevas de mayor
capacidad o velocidad que las piezas originales. Las mejoras a una computadora
cuestan entre $1,200 y $1,500 dólares por unidad (Currid, 1992),
lo cual no permite que sea costo efectivo mejorarlas. Una unidad nueva
PC puede costar alrededor de $1,775 (Trinidad, 1997). Sin embargo, bajo
esta nueva estructura de reciclaje se proveen otras opciones. Como primera
opción, se pueden donar las computadoras obsoletas a
escuelas o individuos que no las pueden costear. Esta alternativa se haría
más atractiva mediante la creación de nuevos proyectos de
ley que popongan excenciones contributivas a los donantes de equipo (García
1997). La segunda opción es usarlas en la misma industria o comercio
en tareas para las cuales sí estén cualificadas (Currid,
1992). Estas dos opciones no buscan sino utilizar la sofisticada fase del
reciclaje de equipo cuando se agotan las otras alternativas.
Las computadoras son instrumentos que se deben manejar de forma diferente
a otros materiales que se van a reciclar. Esto debido a su composición
interna que consiste de varios tipos de materiales, a su vez reciclables
individualmente (Gosch, 1992). En la mayoría de las computadoras
existen los siguientes materiales en proporciones similares a las siguientes:
Acero y metales no ferrosos 40% a 70%
Cables y alambres 1.5% a 6%
Tubos de despliegue Hasta 6%
Materiales termoplásticos Hasta 20%
Mezclas de plásticos 1.5% a 6%
Materiales especiales (baterías, entre otros.) 0.3% a 0.5%
Entre los componentes para los cuales se está pidiendo regulación
en su método de disposición se encuentran los circuitos impresos
(Printed Circuit Board). Si se recuperan los metales de los
circuitos sin indicaciones adicionales, estos podrían disponerse
en los vertederos sin aplicarse regulaciones de desperdicios peligrosos.
Algunas de las de las sustancias peligrosas que podrían estar contaminando
nuestras aguas subterráneas silenciosamente son el plomo y el PCB;
el plomo se encuentran en los cristales de los monitores y el PCB en algunas
piezas eléctricas. Debido a la presencia de estas sustancias muchas
compañías desmanufacturan el monitor y envían el cristal
a hornos (Smelters) para su disposición final segura.
Por eso, entre otras razones, se debe proceder a crear programas especializados
para la disposición de equipo en forma segura para la salud y el
ambiente. La reglamentación ambiental ha comenzado a estar consciente
de ello, aunque todavía queda trabajo por hacer.
En 1994 entró en vigor la primera ley que obliga y regula la disposición
y el manejo de la basura electrónica, la cual fue creada en Alemania.
Esta legislación dió origen al documento Directiva
para la reducción, minimización y reciclaje de materiales
usados en equipo electrónico y eléctrico (Gosch, 1992).
Aún cuando en los Estados Unidos no se ha legislado como en Alemania,
se han creado regulaciones a nivel estatal que sin estar enfocadas a reciclar
el equipo en su totalidad, comienzan a dar énfasis al reciclaje
de baterías de cadmio y níquel (Taff, 1992). En medio de
esta regulación general, la alternativa de manejo aquí propuesta
podría ser un buen punto de partida.
Después de todos estos cambios, la industria ha comenzado a cooperar
en este esfuerzo mediante el uso de material reciclado en la manufactura
de productos nuevos. Entre las primeras compañías que han
seguido esta tendencia se encuentran IBM y Hewlett Packard, las cuales
empezaron a manufacturar sus modelos de computadoras y periferales con
25% de plástico reciclado (Moore, K. 1995). El proyecto de reciclaje
de Hewlett Packard a demostrado que su tipo de programa puede traer economías
a las industrias y, a la par, mantener una alta calidad en el producto.
Se estima que la compañía utilizará en las fases iniciales
5% de plástico reciclado (Moore, K, 1995), porcentaje que aumentará
en la medida que el público se involucre más en el programa.
Es, sin embargo, interesante señalar la falta de cualquier tipo
de dato numérico concreto tanto respecto al aspecto negativo como
al positivo de este tipo de iniciativa en Puerto Rico, obviando la compubasura
como el problema serio de manejo que evidentemente es.
Luego otras compañías tales como AT&T, Digital, y UNISYS
crearon sus propios programas de
recuperación. El problema de estos programas es su aplicación
a los consumidores, ya que el envolvimiento del manufacturero termina con
la venta del equipo. En la actualidad el programa de la compañía
Digital es uno de los mejores.
Plan de reciclaje de computadoras para Puerto
Rico
Como ya se mencionó en el capítulo 2 de esta investigación,
la estructura del plan de reciclaje que
proponemos para Puerto Rico es uno que rompe con las estructuras tradicionales
para reciclar otros materiales.
El plan consiste de las siguientes etapas:
Reducción: Considere alquilar o mejorar su computadora
en vez de comprar una nueva. Puede compartir su computadora. Compre sólo
lo que necesite.
Donación: Puede donar su equipo a un vecino, a escuelas,
a caridades o a cualquier otra persona o entidad que considere necesite
su equipo.
Reuso: Use partes o componentes de otros sistemas para mejorar
el suyo. Utilice su computadora obsoleta en funciones para
las cuales sí esté cualificada. Produzca artículos
nuevos usando las partes que no sirvan ya para la labor para la cual inicialmente
se compró el producto. Puede usar esas piezas inservibles
para crear libretas, carpetas y joyería, por ejemplo; la imaginación
es el límite.
Reciclaje (desmanufacturación): Es la alternativa
más cara. Luego de desmontarla, metal, plástico y vidrio
son procesados para reusarse. No descarte computadoras que no se puedan
reparar o componentes que no se necesiten: llévelos a los centros
de acopio.
El plan que se propone es uno en el cual se utilizan
2 estrategias principales para manejar la compubasura. Estas son reciclaje
y reducción en la fuente, que a su vez se sub-dividen para dar así
mayor cantidad de herramientas para el manejo de este tipo de desperdicio.
La reducción en la fuentes se sub-divide en 2 estrategias, las cuales
son donación y reuso. Estas estrategias están enfocadas a
la reducción de la compubasura en su punto de origen, proponiendo
una serie de conceptos enfocados hacia prolongar la vida útil de
estos equipos. La efectividad del plan en el área de reuso está
sustentada por la implementación de 2 conceptos, los cuales son
los planes de redistribución y mejoramiento (upgrades)
de unidades, procesos explicados más adelante. La segunda estrategia
es la implementación de unos planes de reciclaje enfocados
básicamente hacia el proceso de desmanufacturación.
Este proceso provee materia prima necesaria para los programas de mejoramiento
(estrategia de reducción) y permite que algunas partes de éstas
que no se pueden usar para dichos programas sean usadas como materia prima
para otras industrias, como la manufactura de joyería, carpetas,
etc. Además, este proceso de desmanufacturación genera materiales
para otras industrias de reciclaje (como plásticos y metales).
Este es un esquema que difiere del tradicional en que tiene los conceptos
básicos de reducción, reuso y reciclaje pero no los pone
en un esquema circular, sino que el reuso es transformado en una estrategia
de reducción. Esta diferencia se debe a lo peculiar del desperdicio
que estamos trabajando, único debido a sus características
y a la variedad de materiales que lo componen.
Meta
del plan de reciclaje de compubasura
La meta principal que se ha delineado para este programa de reciclaje de
compubasura es la siguiente:
Crear una alternativa para manejar eficientemente la compubasura
que se genera a nivel Isla para así proteger la salud y el medio
ambiente .
Para alcanzar esta meta confío en el proceso presentado en la introducción
de este capítulo. Debemos recordar que la compubasura es un recurso
que en la actualidad no se está utilizando a su máxima capacidad
y si se desarrollan estos planes de una forma eficiente, lograremos reducir
el volumen de compubasura que se almacena o dispone y aumentaremos el número
de unidades con un tiempo de vida útil más prolongado.
Objetivos
del plan de reciclaje de compubasura
En el proceso de crear este plan he establecido una serie de objetivos
que considero posibles y deseables para ser alcanzados en diferentes etapas
de la implementación del mismo. Estos objetivos son:
Reducir la generación de compubasura en un 35% en un período
no mayor de cinco (5) años después de haber iniciado operaciones
Crear programas de educación a la comunidad seis (6) meses
después de haber iniciado el programa Establecer planes de
reducción en la fuente en todos los generadores para el inicio del
segundo (2) año de operaciones
Programas para reasignar computadoras dentro de una misma compañía
u oficina
Programas de mejoras a equipos cuando esta alternativa sea la más
costo-efectiva
Para el final del primer (1) año, tener en operación
la infraestructura para el cobro del cargo por
disposición a ser pagado al momento de adquirir una unidad y/o periferales
Reducir la cantidad de compubasura que llega a los vertederos en
un 80% para el quinto (5) año de operación.
Proceso
de reciclaje de computadoras propuesto para Puerto Rico
El proceso de reciclaje se iniciará con la transportación
de los desperdicios desde el lugar de generación hasta las facilidades
del programa de reciclaje. En estas facilidades, llegará al área
de recibo del equipo y se verificará el número de serie para
corroborar si se ha pagado el cargo por reciclaje de la unidad que se esta
recibiendo. Luego de recibir el equipo y la verificación, éste
se transporta al área de clasificación y evaluación.
En esta área un técnico evaluará el equipo para decidir
el proceso de reciclaje al cual será sujeto. El técnico evaluará
el equipo utilizando los siguientes criterios para decidir si la computadora
será reusada o desmanufacturada:
Si el procesador es uno para el cual existen programas
Si está arreglado y es compatible con programas que se estén
usando en el momento con tan sólo cambiar una o dos piezas
Si la computadora tiene daños físicos que la hacen
obsoleta
Si tiene más utilidad en piezas para otras computadoras o
como unidad íntegra
Necesidad de unidades en este momento
Método con el que se obtendría mayor ganancia
Si la computadora no tuviese arreglo, pasaría al proceso de desmanufacturación,
obteniéndose los siguientes materiales:
Materiales reciclables
Materiales no reciclables
Metales preciosos
Desperdicios sólidos peligrosos
Piezas para reparar otras computadoras
El material reciclable se clasifica, empaca y vende a compañías
que los reciclen. Los materiales no
reciclables se descartan de la forma más ambientalmente segura.
No se puede recalcar demasiado que sólo el 1% del material recibido
no será reciclado. Obviamente, esto dependerá de la efectividad
con que se aplique el sistema propuesto en este trabajo. Otro factor que
se debe tener en perspectiva al iniciar un proyecto de esta categoría
es el solicitar un número de generador de desperdicios sólidos
peligrosos a la EPA.
Este número es necesario debido a que los cristales de los monitores
que no sean reusados y se envíen al proceso de desmanufacturación
sean dispuestos como desperdicio peligroso; esto, regulado por R.C.R.A.
En esta regulación, las empresas que generen desperdicios sólidos
peligrosos deben estar identificados por un número que solicitan
a EPA. Por esta razón, el proyecto tendrá que contratar los
servicios de una compañía autorizada para el manejo, transporte
y almacenamiento de los desperdicios sólidos. Esta compañía
se encargara de disponer de los cristales de los monitores de una forma
aceptada por la reglamentación federal y local.
La otra ruta se determina cuando la computadora puede ser utilizada tal
y como se entrega o con añadir o sustituir de algunos de sus componentes.
Se pueden conseguir los componentes mediante las computadoras que pasan
por el proceso de desmanufacturación y sus piezas puede ser transplantadas
a otras unidades para prolongarle la vida útil. Esta política
de usar piezas usadas se basa en que las piezas de computadora si no se
dañan en los primeros 180 días de uso. Esto abarata los costos
y precios a los cuales se podría vender este equipo al público
o a organizaciones que así lo requieran.
Proceso
de reducción y reuso de computadoras
El plan de reducción en la fuente se basa en la aplicación
de las siguientes estrategias en combinación ---estrategias complementarias
una de otra para lograr una mayor efectividad y, por lo tanto, tienen que
ser aplicadas simultáneamente.
Las estrategias a utilizarse son:
Proceso de reasignación de equipo que se clasifica obsoleto
en un área o departamento a otro para el cual el equipo aún
sea útil
Hacer planes de mejoramiento (upgrades) para computadoras
siempre y cuando esta opción sea más costo efectiva que la
adquisición de unidades nuevas
Reasignación
de equipo
Esta estrategia consiste en reasignar equipo considerado obsoleto a un
departamento u oficina donde este equipo sea útil. Este proceso
se haría mediante la creación de una oficina u oficial encargado
de evaluar los equipos clasificados obsoletos por el departamento u oficina
de origen. Este oficial evaluará las razones por las cuales este
equipo fue clasificado como obsoleto. Luego, se procederá a clasificarlo.
Este mismo oficial tendrá una lista de peticiones para equipo, la
cual analizará para determinar si una de las unidades a la mano
puede cubrir las necesidades de alguien en la lista de espera. Este tipo
de estrategia creará una serie de ahorros a las industrias u oficinas
que las implementen que se reflejarán en los siguientes renglones:
Reducción en el número de unidades nuevas que se tienen
que adquirir
Aumenta el tiempo de vida útil de las unidades, maximizando
así su rendimiento
Evita que se pierda tiempo de trabajo en situaciones en la cual se necesite
una unidad; adquirir una nueva unidad toma demasiado tiempo, afectando
el ritmo de trabajo
Para motivar la implementación de estas estrategias en el sector
privado se podría crear una serie de incentivos contributivos para
las instituciones que apliquen estas estrategias. Este incentivo se daría
mediante un proceso en donde la industria u oficina presenta un plan de
reasignación a mediano y a largo plazo donde se presente:
Número de unidades en la compañía
Tipo de trabajo para el cual la compañía utiliza las
computadoras
Nombre del oficial u oficiales encargados de la aplicación
del plan
Criterios utilizados para clasificar una computadora obsoleta
Descripción del plan y sus expectativas a corto y mediano
plazo
Este sistema de reasignación de equipo reduce el número de
equipo descartado, aumentándole la vida útil a éstos.
Esta organización permitirá además que el flujo de
computadoras que vayan a ser recicladas se mantenga en un nivel manejable.
Planes
de mejoramientos (Upgrades)
Según esta propuesta, toda unidad clasificada obsoleta pasará
por un análisis costo/beneficio para determinar si es más
factible el efectuar un mejoramiento que comprar una unidad nueva. En la
actualidad, las piezas que con más facilidad se vuelven obsoletas,
logrando que una computadora se considere a su vez obsoleta son las siguientes:
CPU (Central Procesing Unit)
Cantidad de memoria
Motherboard
Un análisis costo efectivo para determinar la viabilidad de este
proceso debe incluir las consideraciones mencionadas adelante:
Uso de la unidad
Quién la utiliza
Si la mejora se hará en la compañía o en un
taller especializado
Costo de mejorarla vs adquisición de una unidad nueva
Si se mejora, cuánto tiempo útil se le añade
a la unidad
Estos puntos deben ser evaluados cuidadosamente, considerando que en muchas
ocasiones la opción de mejorar resulta ser en la mayoría
de los casos más costosa que la adquisición de una nueva
unidad. En caso de que esto ocurra, la unidad pasará por un proceso
de análisis para ser reasignada a otra área de la compañía
para la cual todavía sea útil.
Conclusiones
Las conclusiones de nuestra investigación son las siguientes:
El manejo de la compubasura en Puerto Rico es un problema real que
podría contribuir a la crisis del manejo de los desperdicios sólidos
en Puerto Rico.
La falta de atención al problema se debe a la carencia de
conocimientos sobre este particular por parte de las agencias reguladoras
estatales y federales.
El problema del manejo de la compubasura en Puerto Rico requiere
atención inmediata debido a las proyecciones de generación
de compubasura para la Isla en el futuro inmediato.
El manejo de la compubasura es uno sumamente complejo debido a los
numerosos materiales que se usan en la manufactura de estos productos.
En base a la información obtenida, se puede decir que algunos
de los materiales con los cuales se
manufacturan las computadoras son clasificados desperdicio peligroso y,
por tal razón, se deben manejar de acuerdo a las regulaciones que
rigen la disposición de estos materiales.
En base a los datos obtenidos por esta investigación, se
determina que el reciclaje de compubasura en conjunto con otros planes
de reducción en la fuente hacen que esto sea una alternativa viable
para el manejo de la compubasura.
Esta investigación señala que un beneficio que se
puede derivar al establecer un programa de reciclaje de compubasura es
el donar unidades o vender éstas a precios módicos a personas
de escasos recursos económicos que de otra forma no tendrían
acceso a esta tecnología.
Nuestro estudio señala que existe una falta de data estadística
sobre la generación de compubasura en nuestra Isla. Ninguna agencia
a hecho estudios para generar los datos básicos que permitirían
determinar el índice de generación en Puerto Rico.
por
Omar Muñiz Díaz (Presidente
y fundador de la firma SHARETECH Omar Muñiz, P.E. & Associates
en
Puerto Rico, Ingeniero Químico, Maestría
en Administración de Negocios, certificaciones de REM (Registered
Environmental Management), REPA (Registered Environmental Property Asesor),
profesor de Evaluación y Manejo de Riesgo Ambiental en la UMET y
más de 35 años de experiencia en el campo ambiental e industrial.)
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6. Gosch, J. (1992). Will EC Follows Germany Lead on Computer
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Fuente: Biblioteca Virtual en
Salud y Ambiente (BVSA)
Diciembre , 2002
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