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Confirmado: los transgénicos incrementan
la deforestación.
Mientras la FAO reconoce que los
bosques son el sustento de millones de personas y una herramienta contra
la pobreza y el hambre, los transgénicos contribuyen a su destrucción.
El cultivo de organismos transgénicos está contribuyendo
a la deforestación de bosques, una herramienta de suma importancia
para la erradicación de la pobreza y el hambre en el mundo.
"La industria de los transgénicos prometió
que con los transgénicos se alcanzarían enormes cosechas
en menos hectáreas de tierra cultivada, pero en la Argentina sucede
lo contrario: las tierras cultivadas con la soja transgénica de
Monsanto aumentan mientras que los bosques, riquísimos en biodiversidad,
disminuyen notablemente dijo Emiliano Ezcurra, de Greenpeace, miembro
de la delegación de la organización ambientalista en la Cumbre
de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación).
El informe Cosecha récord - Hambre récord
presentado por Greenpeace durante la cumbre, demuestra claramente esta
realidad: cada año, 1000 hectáreas de Selva Pedemontana,
en la norteña provincia argentina de Salta, son desmontadas para
convertirse en cultivos de soja transgénica.
"A este ritmo, de aquí a cinco años,
podremos olvidarnos de la Selva Pedemontana, dijo el Dr. Alejandro
Brown, fundador del Laboratorio de Investigaciones Ecológicas de
las Yungas, de la Universidad Nacional de Tucumán.
La FAO señala, en su reporte Cómo
los bosques pueden reducir la pobreza, la importancia de estos ecosistemas
para la supervivencia de la gente, especialmente en los países en
desarrollo. Alrededor de 1600 millones de personas en el mundo dependen
de los recursos que allí obtienen para su sustento, y 60 millones
de ellos son aborígenes.
Los bosques, según Greenpeace, reducen la pobreza
de distintas maneras: proveen una cantidad de bienes (distintos alimentos,
medicinas, frutas, miel, hongos, etc.), productos comerciales (como las
mencionadas anteriormente, madera, artesanías, telas, etc.) y beneficios
indirectos sociales, espirituales y culturales. En Ghana, por ejemplo,
la gente aledaña a bosques incorpora más proteínas
de alimentos tomados del mismo bosque que de cultivos o ganado
Fuente: Greenpeace Argentina
Junio 18, 2002
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