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TOKIO | CUMBRE BALLENERA
Crece la oposición al plan japonés para ampliar las capturas
de ballenas en el Pacífico Norte
TOKIO.- Los países opuestos a la caza comercial
de ballenas han criticado los proyectos que impulsa Japón en el
Pacífico Norte, donde esta nación quiere ampliar sus capturas
con cien cetáceos más, la mitad de una especie protegida.
México, que encabeza un grupo de 19 gobiernos
contrarios a esa iniciativa, cuestionó la validez de los programas
científicos japoneses y lamentó que por lo común se
realicen de manera unilateral.
"Consideramos que son defectuosos, no tienen la
sanción del comité científico. Algunos van más
allá de la propia investigación", dijo Andrés
Rozental, comisario de México en la asamblea general.
El comisario reconoció que esta LIV Asamblea General,
que comenzó en Shimonoseki el lunes, llega con pocos progresos y
se desarrolla en un ambiente de fuerte visceralidad y enfrentamiento entre
los países a favor de la caza de ballenas, con Japón a la
cabeza, y otros conservacionistas, donde destacan Australia, Nueva Zelanda
y EEUU.
Diferencias entre EEUU y Japón
La tercera jornada de debates tenía dos asuntos
en la agenda: las capturas de las comunidades balleneras aborígenes
y el plan japonés de fijar cupos de caza que no amenacen la existencia
de las especies, también conocido como Esquema de Gestión
Revisado (RMS).
Japón atacó a Estados Unidos y le acusó
de tener un doble estándar por pedir una cuota de sesenta ballenas
para los indios Makha, mientras que ayer se opuso a las capturas de cetáceos
pedidas por Japón para cuatro comunidades costeras.
EEUU rebatió los argumentos diciendo que en su
programa no hay fines comerciales, por lo que Washington no lo considera
incongruente con su posición conservacionista.
Las discusiones sobre este asunto retrasaron el debate
sobre el otro tema que apunta a Japón y que es uno de los puntos
más polémicos sobre el que tampoco hubo acuerdo entre los
científicos.
Un proceso "politizado"
Para el comisario mexicano Rozental, parte del problema
de este año es que la Comisión Ballenera Internacional (CBI)
se ha polarizado al incorporarse nuevos miembros que avalan a uno de los
dos bandos. "El proceso de decisión es ahora más complicado,
reñido y politizado... Sin embargo, creo que por ello la CBI no
pierde credibilidad", añadió Rozental.
Un grupo partidario de que se apruebe la caza con fines
comerciales, el Fondo Mundial de Conservación (IWMC), fue de los
primeros en pedir que el organismo se reforme para enfrentarse a los temas
esenciales y no quedarse atascado en los accesorios, como está ocurriendo
este año.
"Es como un coche atascado en el barro al que se
le empuja desde ambos lados", indicó un portavoz del IWMC.
Incluso Japón cree a estas alturas que su propuesta
de pedir que se permitan las capturas con fines comerciales fracasará,
lo que dejaría intacta la moratoria vigente desde 1986.
Garantizar la protección
Milko Schvartzman, portavoz de Greenpeace, dijo que la
moratoria garantiza un nivel de protección "porque no hay posibilidad
de regular" la caza de ballenas.
Según el portavoz ecologista, actualmente sólo
existen un 10% de las especies de ballenas que había hace un siglo,
un demérito ocasionado por la pesca comercial que esquilmó
los recursos marinos en los años sesenta y setenta.
Además, cree que un levantamiento de las medidas
que protegen a las ballenas conduciría a errores irreversibles que
se traducirían en la extinción de nuevas especies como la
ballena gris del océano Pacífico occidental.
Schvartzman centró sus críticas en Japón,
que a su juicio llama "científicos" a unos programas en
los que no hay transparencia ni observadores, con los que "desde 1987
ha cazado más ballenas para fines científicos que todo el
resto de países de la Comisión Ballenera con ese mismo fin
desde que se creó".
Fuente: El Mundo
Mayo 22, 2002
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