Barcelona supera en contaminación a Londres, México y Nueva York

À NGELS GALLARDO
BARCELONA

Los niveles de contaminación atmosférica de Barcelona y de las 57 localidades de su entorno son de los peores de Europa, superiores a los de Londres, pero también a los de Los Ángeles, México o Nueva York y solo rebasados por la capital mundial del medioambiente tóxico --Nueva Delhi (India)--, por Pekín y otras cinco metrópolis de nivel socioeconómico muy inferior a la capital catalana.

Estos datos figuran en un estudio científico presentado ayer y encargado por las conselleries de Medi Ambient y Salut con el objetivo de explicar la necesidad de actuar en consecuencia. El Govern aprobó el pasado julio un plan que contiene 73 medidas anticontaminación.

La investigación, realizada por el Centre de Recerca Epidemiológica Ambiental (Creal), describe los perjuicios para la salud humana de cualquier grado de contaminación ambiental y apunta que reduciéndolos hasta los parámetros propuestos por la Unión Europea (UE) la mortalidad anual del área geográfica analizada se reduciría en 1.200 personas. Esa cifra, un 4% de las muertes naturales ocurridas en el entorno de Barcelona entre los mayores de 30 años, responde a un cálculo estimativo, advirtió Nino Künzli, director del estudio, ya que, a diferencia de las muertes por accidente de tráfico, no es posible atribuir directamente un fallecimiento al medioambiente contaminado.

QUIEN MÁS INTOXICA

La población de Barcelona y los municipios que la rodean respiran una concentración de 50 microgramos de partículas ambientales por metro cúbico de aire, relacionadas con las emisiones del tráfico, la industria y el aeropuerto, entre otros focos. El plan elaborado por Medi Ambient, que sigue las propuestas de la UE, intenta reducir en un 10% esa concentración antes del 2010, una aspiración que exigirá cambios drásticos en los sectores más contaminantes.
Entre las medidas incluidas en el plan destaca la prohibición de que el tráfico rodado alcance una velocidad superior a los 80 kilómetros por hora en 16 ciudades del área metropolitana de Barcelona, incluida la capital. En otras 24 ciudades, ese límite se establecerá en 90 kilómetros por hora. Esta medida entrará en vigor antes de diciembre, aseguraron ayer fuentes de Medi Ambient. Muy pronto se empezarán a instalar las señales viarias que lo indicarán.
" La contaminación del aire es muy perjudicial para la salud y estudios como este son un instrumento que nos permite demostrarlo --afirmó María Comellas, directora general de Calidad Ambiental--. Un 31% de esa toxicidad se debe a la industria, a la que ya hemos ordenado los cambios que debe acatar, y otro 40% lo originan el transporte público y privado".

MENOS CONCIENCIA

La necesidad de reunir y demostrar todas estas conjeturas y conclusiones pone en evidencia la escasa conciencia que existe en Catalunya sobre los efectos negativos de la toxicidad del aire, corroboraron los reunidos, que no dejaron de lanzar mensajes en esa dirección. "Menos velocidad quiere decir más salud, menos muertes y menos riesgos de lesiones en caso de accidente", apuntó Antoni Plasència, director general de Salut Pública. "Las medidas de medioambiente proporcionan tanta salud como la construcción de hospitales", dijo.

Consecuente con esa intención didáctica, el estudio elaborado por Creal describe también la reducción estimada de ingresos hospitalarios que se conseguirían adaptando los niveles de contaminación al umbral propuesto por la UE --unas 600 hospitalizaciones menos cada año-- y calcula que 1.900 adultos y 12.100 niños evitarían recurrentes infecciones bronquiales. En conjunto, concluye, la población barcelonesa aumentaría en cinco meses su esperanza de vida.
El guiño de simpatía mostrado por los autores del estudio y por los técnicos de Salut hacia los ciclistas tuvo una advertencia: no es conveniente ir en bicicleta por las vías del centro de Barcelona, dijeron. "Yo no utilizaría la bicicleta por la Diagonal", afirmó el doctor Künzli.

Fuente: El periódico
Septiembre 21, 2007