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La apuesta por la fusión nuclear supondrá agravar
el problema del cambio climático
Ecologistas
y científicos alertan
que el ITER será un "agujero negro" de tiempo y dinero
La fusión nuclear sería sucia, peligrosa, la opción
más cara y llegaría tarde, dejándonos indefensos
ante un sistema climático descontrolado
Las organizaciones Ecologistas en Acción, Greenpeace, GCTPFNN
(Grop de Cientifics i Tècnics per un Futur No Nuclear) y WISE
(World Information Service Energy) consideran que la apuesta por la fusión
nuclear como solución al problema del cambio climático
es un error político y tecnológico que provocará un
agravamiento de este problema global. Científicos y ecologistas
critican que se apoye una energía contaminante y peligrosa como
la fusión nuclear en detrimento de las verdaderas soluciones limpias
al cambio climático, que son las energías renovables y
las tecnologías de ahorro y eficiencia de energía, las
cuales, al contrario que la fusión nuclear, han demostrado ya
su viabilidad y disponibilidad.
La decisión política de dar prioridad económica
a la fusión nuclear (como demuestran los 13.000 millones de
euros que, como poco, se invertirán en la construcción
y desarrollo del Reactor Experimental de Fusión Nuclear, ITER),
supondrá indudablemente un notable freno en las inversiones
en energías renovables y en tecnologías de eficiencia
energética, únicas alternativas limpias y seguras contra
el cambio climático, tal y como se recoge en el Protocolo de
Kioto.
"De cara al problema del cambio climático la apuesta política
por la fusión nuclear es sin duda un auténtico disparate
y una irresponsabilidad" -declaró Carlos Bravo, responsable
de energía de Greenpeace- "Si alguna vez se lograse demostrar
la viabilidad comercial de la fusión nuclear sería tan
avanzado el siglo XXI que el sistema climático estaría
ya completamente descontrolado"
En efecto, para 2035, año en el que supuestamente, según
los promotores del ITER, se podría haber logrado algún
resultado de este experimento, se prevé que la temperatura media
del planeta haya aumentado en otros 0,4 a 1,5 ºC (dependiendo de
los diferentes modelos climáticos vigentes. El rango se basa fundamentalmente
en cómo evolucionen las emisiones producidas por el ser humano.)
Para 2060, fecha de la hipotética finalización del primer
reactor prototipo comercial (el denominado DEMO) el incremento estaría
ya entre 0,8 y 3,2 ºC.
Comparativa temporal del aumento de temperatura frente a los hipotéticos
avances en fusión nuclear
2035
2045
2060
2100
Fases
Finalización del proyecto ITER
Inicio de construcción del primer reactor comercial (DEMO)
Finalización del primer reactor comercial
Tecnología disponible para unos pocos países
Aumento de la temperatura media del Planeta
0,4 - 1,5ºC
0,7 - 2,4ºC
0,8 - 3,2ºC
1,4 - 5,8ºC
A efectos comparativos, hay que recordar que a lo largo de todo el siglo
XX, de acuerdo a los datos del IPCC (Panel Intergubernamental sobre
Cambio Climático, de Naciones Unidas) la temperatura media del
planeta se incrementó en 0,6 ºC. Este calentamiento ha
sido suficiente para empezar a alterar el clima (sólo hay que
recordar la reciente ola de calor de este verano, o las graves inundaciones
que asolaron Centro Europa el pasado verano), y es sólo un anticipo
de impactos mucho más graves que se han de producir si no se
reducen las emisiones de CO2 drásticamente y con urgencia. Lo
que la humanidad haga desde hoy y durante las primeras décadas
de este siglo será decisivo para determinar el clima que habrá de
soportar el planeta durante los próximos siglos.
"Sería suicida mantener la dependencia de los combustibles
fósiles hasta una futura e hipotética alternativa de fusión
nuclear" -añadió Bravo.
Por otro lado, al contrario de lo proclamado por sus promotores, la
fusión nuclear no es en modo alguno limpia, ni segura, ni de bajo
coste económico, sino que producirá importantes cantidades
de residuos radiactivos e impactos para el medio ambiente. De momento
se han invertido en ella grandes cantidades de dinero sin que haya proporcionado
rentabilidad alguna.
"La fusión nuclear está tan lejos de ser una energía
limpia y segura como de ser una energía viable" -declaró Miguel
Muñiz, portavoz de Ecologistas en Acción de Cataluña.
Un hipotético reactor de fusión nuclear que pudiera operar
de forma comercial produciría cada año alrededor de 200
toneladas de residuos radiactivos de baja y media actividad (que permanecerán
radiactivos entre cientos y varios miles de años), agravando aún
más los problemas de gestión de los residuos generados
actualmente por las centrales nucleares de fisión. Los residuos
radiactivos provendrían de la activación de los materiales
del reactor al ser bombardeados por los neutrones y partículas
alfa (núcleos de helio) que se producen en las reacciones de fusión.
Al mismo tiempo se producirían importantes cantidades de tritio.
Este elemento es un gas radiactivo, emisor altamente activo de partículas
beta cuyos efectos teratogénicos perniciosos para la salud han
sido bien descritos. El tritio puede también formar agua tritiada,
por supuesto radiactiva. Dada la necesidad de agua para todos los seres
vivos, la contaminación de fuentes de agua por tritio tendría
terribles consecuencias. Un programa comercial de fusión nuclear
provocaría sin duda un fuerte aumento en la concentración
de tritio en el medio ambiente.
La generación de tritio procedente de la fusión nuclear
comercial incrementaría también el riesgo de una proliferación
mundial de armamento nuclear dada la facilidad de desviar este material
para la producción de cabezas nucleares, de las que es un componente
básico.
Finalmente, las asociaciones firmantes de este comunicado denuncian
el enorme derroche que supondrán los casi 13.000 millones de euros
que se invertirán en la construcción y desarrollo del ITER.
El descontrol sobre las inversiones necesarias ha quedado patente cuando
primero se anunció una cantidad de 3.700 millones de euros en
diez años y posteriormente se ha aumentado hasta 4.570 millones
de euros. A ello hay que añadir los costes de operación
y mantenimiento, estimados en unos 265 millones de euros anuales durante
los 20 años de vida útil previstos. Se prevé un
periodo de cinco años para el desmantelamiento de la instalación
con un coste de entre 60 y 80 millones euros anuales, cifra estimativa
que previsiblemente será mayor. A estos costes habría que
añadir los algo más de 3.000 millones de euros derivados
de inversiones para infraestructuras (carreteras, servicios, tecnología).
"Dado lo poco que se ha avanzado en fusión nuclear en los últimos
50 años, a pesar de la gran cantidad de dinero invertido en ella,
mucho nos tememos que el ITER será echar más dinero público
al saco roto de la energía nuclear" -añadió Muñiz.
Fuente: GREENPEACE, ECOLOGISTAS EN ACCIóN, GCTPFNN Y WISE. EL
INFORME "ITER: UN AGUJERO NEGRO EN LA ECONOMíA ENERGéTICA" DISPONIBLE
EN: WWW.GREENPEACE.ES Y WWW.ECOLOGISTESENACCION.ORG
Septiembre 18, 2003
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