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Esperan que hoy comiencen las principales tormentas
En alerta, Washington se paraliza hoy a la
espera del huracán
Isabel
Miles de personas comenzaron a huir de la costa este
hacia el interior del país
* Instan a la gente a que busque lugares más seguros
* Prevén inundaciones, voladuras de techos y cortes de electricidad
* Incluso Bush debió cambiar su agenda
WASHINGTON.- Mientras decenas de miles de residentes de la costa este
de Estados Unidos huían ayer hacia el interior del país,
el gobierno norteamericano anunció que sus oficinas en Washington
permanecerán cerradas hoy ante la inminente llegada del huracán
Isabel.
El arribo de Isabel, que clasifica como un huracán de categoría
dos en la escala de intensidad Saffir-Simpson, que va de 1 a 5, está previsto
para algún momento del día de hoy, según el pronóstico
del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. Sin embargo,
ayer se preveía que las condiciones del tiempo empeorarán
en una amplia zona antes de que el centro de la tormenta alcance la costa.
El huracán, que se encontraba ayer en el océano Atlántico,
se desplazaba a una velocidad de 14 kilómetros por hora hacia
la cadena de islas en la costa este de Carolina del Norte, llamada Outer
Banks. Desde allí, se prevé que continuará su rumbo
hacia el Norte, que pasará por el Estado de Virginia y que alcanzará a
Washington DC. Según los pronósticos, los remanentes del
huracán podrían golpear a Quebec, Canadá, el sábado.
En Washington, las autoridades anunciaron que suspenderán sus
actividades durante todo el día. Y mientras la Cámara de
Representantes decidió acortar su semana laboral para permitir
a los parlamentarios abandonar la ciudad ayer por la noche, fuentes de
la Casa Blanca señalaron que el presidente George W. Bush, que
prevé reunirse hoy en Camp David con el rey Abdullah de Jordania,
tal vez deba modificar su agenda.
Bush ya había suspendido el acto en el que recibiría hoy
al equipo de básquetbol San Antonio Spurs, donde juega el argentino
Emanuel Ginóbili.
El huracán promete provocar la tormenta más poderosa de
los últimos cuatro años en la región comprendida
entre los Estados de Carolina del Norte y Nueva Jersey, luego de que
el huracán Floyd causó, en 1999, la muerte de 56 personas
y daños por 4500 millones de dólares.
La Oficina de Censos de Estados Unidos informó que el huracán
afectará a unas 50 millones de personas en 13 Estados, debido
a los fuertes vientos y lluvias que azotarán a un área
de 415 kilómetros.
Los Estados de Carolina del Norte, Maryland y Virginia declararon ayer
el estado de emergencia y pusieron en alerta a la Guardia Nacional.
Las autoridades instaron ayer a unas 230.000 personas de Carolina del
Norte y de Virginia a evacuar la zona antes de que la tormenta llegue
a tierra, en previsión de los desastres que puedan causar las
intensas lluvias y vientos de hasta 170 kilómetros por hora.
Además de las medidas de emergencia, ayer se anunció la
cancelación de servicios de trenes, aviones y colectivos y se
suspendieron varios espectáculos.
En respuesta a las advertencias de las autoridades, miles de residentes
dejaron sus hogares en un tramo costero de unos 500 kilómetros
desde Cabo Fear (Carolina del Norte) hasta Chincoteague (Virginia). Las
autopistas se vieron atascadas por la huida masiva de gente hacia refugios,
casas de familiares o de amigos lejos de la costa.
A pesar de que las autoridades advirtieron sobre cortes en los servicios
eléctricos y sobre el peligro de inundaciones, caída de árboles
y voladura de techos, algunas personas decidieron permanecer en sus hogares.
Algunos, incluso, esperaban ansiosos las olas que traerá la tormenta
para practicar surf. El CNH anunció que se esperan olas de hasta
3,35 metros de altura.
Los residentes de las áreas costeras que optaron por quedarse
cubrieron con tablas de madera las ventanas de sus viviendas y almacenaron
pilas, agua y alimentos.
Este año, la temporada de huracanes en el océano Atlántico
comenzó el 1 de junio y terminará a fines de noviembre.
En lo que va de la temporada, se formaron cuatro huracanes, dos de los
cuales fueron de gran intensidad: el Fabián, que alcanzó la
categoría 4, y el Isabel.
Agencias EFE, ANSA y AP
Fuente: La Nación (Argentina)
Septiembre 18, 2003
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