La electricidad limpia es también más barata, según un informe de la Comisión Europea

La Comisión Europea ha presentado el informe ExternE, en el que se cuantifica económicamente el coste ambiental y social de las distintas formas de generación de electricidad y de transporte. El estudio espera convertirse en una herramienta para definir en el futuro políticas energéticas.

Hace tres años se presentaba en España el informe "Impactos Ambientales de la Producción de Electricidad", en el que, por primera vez en España, se cuantificaban los impactos ambientales de las diferentes tecnologías de generación de electricidad. Los resultados del estudio, expresados en "ecopuntos de impacto", demuestran que los sistemas de generación de electricidad basados en los combustibles fósiles tradicionales (lignito, petróleo y carbón) son las tecnologías más contaminantes, superando en cada caso los 1.000 ecopuntos, mientras que la eólica y la minihidráulica obtienen una puntuación menor a 100 ecopuntos. Si las energías convencionales internalizaran todos los costes ambientales y sociales que suponen, ¿serían de verdad tan baratas?.

El informe ExternE (External Costs) ha analizado estos costes "externos" asociados a la generación de electricidad mediante diversos combustibles y tecnologías. Y los ha cuantificado económicamente. Los impactos analizados abarcan desde los efectos sobre la salud humana, en edificios, cosechas y ecosistemas, hasta el calentamiento global y la contaminación acústica.

La investigación emplea una metodología ascendente, midiendo las emisiones en origen y analizando los cambios en el aire, el suelo y la calidad del agua, antes de evaluar los impactos físicos y expresarlos después en términos económicos.

Los resultados muestran, por ejemplo, que las tecnologías eólicas son, en general, muy respetuosas con el medio ambiente, mientras que las tecnologías del carbón "cargan con el peso de sus elevadísimas emisiones de CO2". Además, las viejas plantas térmicas de producción de electricidad también emiten grandes cantidades de contaminantes clásicos, y se considera que su tecnología es la peor de todas las existentes.

"Si el coste externo de la producción de electricidad a partir de carbón se reflejara en la factura de la luz, en la mayoría de los estados de la UE habría que añadir al precio actual de la electricidad 2-7 céntimos de euro por kWh". El coste externo de la electricidad de origen eólico es, según el informe, únicamente de 0,05 euros por kWh.

Aunque los autores reconocen que estas cifras no pueden aplicarse de modo genérico y automático a todas las plantas de producción, en su opinión sí pueden y deben tenerse en cuenta a la hora de llevar a cabo acciones políticas, por ejemplo, "imponer impuestos o ecotasas sobre los combustibles y tecnologías más perjudiciales o fomentar los que tengan menos costes socioecológicos"

Más información:
El informe completo se puede descargar en:
http://europa.eu.int/comm/research/energy/pdf/externe_en.pdf

Fuente: Boletín Energías Renovables (España)
Septiembre 23, 2003