Chile día Mundial de Preservación del Ozono. Récord de destrucción de la capa de ozono

Este martes 16 de septiembre, día Internacional de Preservación de la Capa de Ozono, en Chile lo conmemoraremos con un triste récord histórico de destrucción de este agujero, que hace una semana tenía 28 millones de kms. cuadrados (2 veces la Antártica) y todo indica que esta semana o la próxima llegará a los 30 millones kms, por tanto es una fecha difícil para celebrar y que muy pocos ciudadanos entienden, a la luz de las versiones oficiales acerca de este fenómeno.

Esta crisis ambiental plantea un tema de fondo: La política de la ONU y de los gobiernos, incluido el chileno están en tela de juicio, ¿Se recupera la capa de ozono? ¿O seguirá destruyéndose aún más? ¿En qué etapa del ciclo estamos? ¿En una donde aún no alcanza el peak máximo? ¿O en el descenso como decían hace algunos meses los científicos? con el beneplácito de las autoridades nacionales e internacionales que sostienen esta versión.

A nuestro juicio el tema revela dos visiones que son eminentemente políticas, los científicos interpretan los datos sin tener mucha visión de esta pugna, lo cual es muy grave pues aquí hay un tema de seguridad mundial y con dos miradas que se enfrentan.

La primera sostiene que la destrucción de la capa de ozono la origina los cloro-fluor-carbono y para eso se hizo una Convención específica, la de Montreal que prohibe los gases que destruyen la capa ozono y por lo tanto estaríamos en un proceso en el cual tendríamos que esperar el cierre natural de esta abertura atmosférica. El año pasado todos los medios de comunicación anunciaban la mejoría en el proceso de destrucción del ozono avalando esta tesis sin reservas.

La segunda visión y a la cual adhiere el Instituto de Ecología Política sostiene que esta abertura no se va a poder cerrar, sin que se controlen a la vez los cambios climáticos que la originan, por tanto la situación del ozono va a mejorar sólo en la medida que se controle el clima en el planeta, especialmente en la Antártica y otros lugares y esto requiere eliminar los gases que generan esta emergencia ambiental .

Probablemente la ONU y el gobierno chileno pensaban usar hoy martes 16 de septiembre el Protocolo de Montreal como demostración de un avance, pero cómo va a ser exitoso, si cada vez se producen mayores hoyos récords de la capa de ozono, y cómo puede la gente pensar que este fenómeno se reduce, si las políticas de prevención, aunque correctas, no dan resultados visibles.

Por otro lado hay interés en no reconocer que existe un vínculo muy estrecho entre estos dos problemas: Destrucción de la Capa de Ozono y Cambio Climático, por lo tanto si realmente se quiere afrontar el tema de fondo debe haber una Convención de Cambio Global que incluya el tema de la capa de ozono, la preservación de nuestra atmósfera y la protección de la biodiversidad. Pero países como EE.UU. no quieren este tipo de convenciones sectoriales como la del cambio climático y menos van a querer una de tipo global.

Por lo tanto llamamos a las autoridades, comunidad científica y a los medios de comunicación a tener una visión más objetiva del tema, sobre todo porque el año pasado la disminución de la abertura de la capa de ozono no fue un síntoma de progreso, sino un fenómeno meteorológico extraordinario y ahora estamos volviendo a la "normalidad" y lo que vemos es un agujero que se expande cada año.

El IEP ha seguido y ha estado involucrado profundamente en el tema desde hace más de una década y pensamos que Chile debería asumir una política basada en establecer que este es un problema más grave de lo que se cree, que lo más probable es que no se va a cerrar el agujero del ozono en los próximos 50 años y que recién se va a saber qué puede pasar, cuándo cambien las tendencias en 10 o 15 años más, sí es que se pueden controlar los cambios climáticos.

Esto tiene repercusiones muy importantes para todos los chilenos , porque para nosotros fenómenos como la marea roja que destruye los cultivos marinos y la pesca, están muy vinculados a esto y es bueno que el gobierno adopte una hipótesis científica mas realista e independiente y que el Protocolo de Montreal sea modificado para que no sólo entregue recursos a aquellas naciones que eliminan los cloro-fluor-carbono, sustancias que destruyen la capa de ozono, sino que este protocolo también comience a entregar fondos a aquellos países que como Chile y Argentina, son víctimas directas de este desastre ambiental.

Fuente: Instituto de Ecología Política
Septiembre 16, 2003