En Rosario lo debaten hoy
La depredación del sábalo dejará sin peces al Paraná

La Defensoría del Pueblo de Santa Fe informó que la extinción del sábalo traería como efecto el aumento de la pobreza, exclusión social, daño ambiental y disminución del turismo costero, según publicó ayer el matutino rosarino La Capital. Además, el colega brindó detalles tales como que en Colonia Mascías están sacando hasta 6.000 sábalos por semana, y citó nombres de empresas que acopian, transportan y comercializan desde la costa santafesina, además de dar a conocer que son decenas de miles los sábalos decomisados desde camiones, por acopio sin guía de transporte y ejemplares con medida inferior a la reglamentaria.

La caída del peso

En el pormenorizado informe periodístico (lleva la firma de Daniel Leñini), se deja constancia -entre otras cosas- de que la vertiginosa devaluación del peso y la mayor demanda del sábalo en el mercado internacional, agravan una crisis pesquera "sin precedentes" en el río Paraná, según denunciaron organizaciones ecologistas de Santa Fe y Rosario.
El sábalo, "el pescado de los pobres", es la base de la pirámide alimentaria de las 20 principales especies de valor comercial como el surubí, el dorado, el patí y el amarillo. El negocio estaría moviendo cerca de 50.000 dólares por día en la costa que va de San Javier a Victoria (frente a Rosario), donde llegan -nunca como antes- camiones frigoríficos argentinos, brasileños y paraguayos, a fin de retirar las cargas.

Preocupante

Hoy -en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia, de Rosario- y mañana, con la organización del Concejo Municipal autoridades nacionales y provinciales, junto a representantes de organizaciones no gubernamentales e investigadores, tratarán y denunciarán lo que se dio en llamar "voracidad de los frigoríficos". Al respecto, Jorge Cappato, presidente de la Fundación Proteger y miembro del Foro Global 500 de las Naciones Unidas, comentó que "vamos directo a un Paraná sin peces. Dentro de poco los miles de pescadores que habitan la ribera santafesina terminarán, indefectiblemente, junto a sus familias, formando parte de las villas miserias de Rosario y Santa Fe".

Fuente: La Opinión
Junio 3, 2002