|
La FAO propone una verdadera
revolución ambiental agraria
Mediante la utilización de mejores prácticas agrícolas,
en los próximos 25 años la agricultura podría contribuir
a fijar alrededor del 10% del carbono producido por el hombre que se encuentra
en la atmósfera, y a la vez mejorar el suelo, la calidad de los
cultivos y del medio ambiente, contener la erosión y la desertificación
y favorecer la biodiversidad.
Estas son algunas de las conclusiones que la FAO expone en su nueva publicación:
"Soil carbon sequestration for improved land management", donde
llama a realizar una "verdadera" revolución verde, capaz
de detener el avance del cambio climático mediante una mayor fijación
del carbono y muy favorable para el medio ambiente y la producción
de alimentos.
La clave está en acumular materia vegetal en el suelo. Así
se atrae el bióxido de carbono del aire y se transforma en materia
orgánica, que consiste en gran parte en carbono. Este proceso se
llama fijación o retención del carbono.
Además, mejoraría la calidad del suelo, reduciría
la erosión del mismo y la agricultura se haría más
productiva y sostenible. El estudio es producto de un proyecto en curso
de la FAO y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola sobre
gestión de las tierras.
La agricultura también produce emisiones de CO2 cuando el arado,
a menudo innecesario, expone la materia orgánica del suelo. En un
experimento realizado en Rothamsted Highfield, en el Reino Unido al convertir
pastizales a la agricultura se redujo el carbono del suelo un 55% en un
plazo de 20 años, debido a la utilización del arado.
Incrementar la materia orgánica en las tierras agrícolas
además enriquece la estructura del suelo, permite al agua llegar
a las raíces de los cultivos en vez de escurrirse por la superficie
y llevarse la valiosa capa arable.
Según el estudio, la mejor forma de fijar productivamente el carbono
es la agrosilvicultura, es decir, combinar árboles y cultivos, al
mismo tiempo o alternadamente. La agrosilvicultura puede sustituir a la
agricultura de quema y roza, responsable de gran parte de la deforestación
en el mundo en desarrollo, además de que los árboles producen
ingresos.
Los pastizales pueden resultar de igual utilidad en la práctica.
Los 3 200 millones de hectáreas de pastizales del mundo podrían
retener la misma cantidad de carbono en el suelo que los bosques. Pero
cerca del 70% de esa superficie está degradada, a menudo por exceso
de pastoreo.
La FAO ayuda a recopilar esta información mediante la Iniciativa
de observación del carbono terrestre y el Sistema mundial de observación
terrestre. Diversas instituciones participan en la gestión de ambos
sistemas -que supervisan y recopilan datos de los fenómenos ambientales-,
y la secretaría de ambos está en la FAO.
El estudio concluye que los proyectos de fijación de carbono ofrecen
"a las regiones semiáridas y subhúmedas la oportunidad
de participar significativamente en la mitigación del cambio climático
y mejorar el bienestar humano".
Fuente: Geoscopio
Abril 3, 2002
|