Grupos ecologistas se oponen al proyecto

Invertirán 15 millones de dólares en una procesadora de residuos
Royal Ambiental, de Italia, se instalará al norte de Rosario

· La fábrica empleará a 180 personas
· Los desechos serán transformados en vidrio
· Ambientalistas sostienen que el proyecto provocará un aumento en la contaminación

ROSARIO.- Una empresa de capitales italianos instalará una planta de tratamiento de desechos industriales y domiciliarios en cercanías de Fray Luis Beltrán, localidad ubicada a 20 kilómetros al norte de esta ciudad, que demandará una inversión inicial de 15 millones de dólares y empleará a 180 personas. Se trata de Royal Ambiental, subsidiaria de la firma Cerocom, una compañía dedicada al desarrollo de tecnología que patentó en la Argentina un proceso capaz de transformar los residuos en vidrio.

La firma llegó a un acuerdo con la Municipalidad de Fray Luis Beltrán en el que se comprometió a darles trabajo a los habitantes de la ciudad, una de las más castigadas por el colapso del cordón industrial rosarino registrado en la última década, y, además, a realizar el proceso de reciclaje de los desechos mediante un sistema que reduzca al mínimo los riesgos de contaminación ambiental en la región.

"Chequeamos con mucho cuidado los antecedentes de la empresa y pudimos comprobar que la metodología que utiliza para el tratamiento de los residuos cuenta con avales de entidades ambientalistas nacionales e internacionales que garantizan que estaríamos ante un proceso industrial limpio, desde el punto de vista ecológico", afirmó a La Nacion el senador provincial Jorge Monasterolo, uno de los impulsores del proyecto.

"Es un sistema estanco, que se lleva a cabo desde de que se depositan los residuos hasta que se obtiene el producto final en el interior de los galpones de la planta", señaló el legislador santafecino.

Las tareas de construcción, que emplearán a 120 personas, demandarán tres a cinco meses de trabajo, por lo que se estima que la empresa estará en funcionamiento antes de fin de año.

El proyecto contempla captar los residuos del parque industrial que rodea a Rosario. Se trata de unas 220 empresas, que en su mayoría procesan productos químicos y derivados del petróleo y que producen unas 120 toneladas diarias de desechos industriales. "Creemos que este proyecto no sólo contribuirá a la reactivación económica, sino también a sanear su medio ambiente", comentó el intendente de la ciudad, Alejandro Fraga.

"Esta es una zona donde la recesión y el desempleo pegaron duro", agregó el funcionario, y para dar una idea de las expectativas que generó el emprendimiento en la zona señaló: "Se perdieron 6000 puestos de trabajo, lo que sumió en la pobreza a las poblaciones que formaban un pujante cordón industrial. Pero lo peor es que se está perdiendo la esperanza. La llegada de esta empresa puede revertir la situación".

Oposición verde

Los habitantes de Fray Luis Beltrán, una población con una tasa de desocupación del 24 por ciento, recibieron con entusiasmo la promesa de crear puestos de trabajo que implica la instalación de la empresa.

Sólo las organizaciones ecologistas se alzaron contra el proyecto.

Sus cuestionamientos apuntan al método que Royal Ambiental utiliza para el tratamiento de los residuos: la incineración, que afirman que traslada la toxicidad de los desechos industriales al aire.

Jorge Nanino, miembro de la agrupación Renacer, expresó que "no lo dicen con todas las letras pero lo que van a hacer es tratar a través de la tecnología del fuego residuos altamente venenosos, como los industriales o patológicos, y de este modo van a transmitir esos mismos contaminantes al ambiente en forma de gases o de ceniza".

"Todos tenemos derecho de vivir en un ambiente limpio; también los habitantes de Fray Luis Beltrán, que a partir de la instalación de esta planta se expondrán a los riesgos que trae aparejada la contaminación", afirmó el militante ambientalista.

"Todos tenemos derecho también a saber la verdad, y las bondades del sistema de procesamiento de residuos que esta gente está pregonando no son ciertas. No hay incineración limpia, siempre que se quema basura una parte va a parar al medio ambiente, ésa es la verdad", concluyó.

Fuente: La Nación
Marzo 13, 2002