Un potrero se convierte en reserva tropical en Costa Rica

SAN JOSE, Costa Rica (AP) -- ¿Busca una aventura y le gusta tanto la naturaleza como las acciones voluntarias? Usted es un candidato perfecto para el proyecto Asís en Costa Rica, donde, entre carreteras y complejos deportivos, una organización lucha por conservar intactas poco menos de cuatro hectáreas de bosque primario y lagunas.

La reserva, en la zona norte de Costa Rica, es pionero en América Central, pues con un personal de sólo cuatro personas ha logrado transformar un potrero ganadero en un reducto de bosque tropical.

Jaime del Castillo, uno de los propietarios, explicó que hace seis años inició el proyecto con el objetivo de recuperar parte del bosque que se había perdido en la zona por la actividad ganadera.

Ubicado a 116 kilómetros al noroeste de la capital, en el poblado de Javillos de Florencia, en San Carlos, el proyecto Asís se ha convertido en un refugio para cientos de especies de animales como aves, mamíferos, reptiles e insectos.

Ahora, si a usted no le vendría mal mejorar su español, estará en el lugar indicado, ya que como parte del proyecto también ofrecen una escuela de español para los extranjeros que deseen aprender este idioma en medio de la naturaleza y además contribuir con trabajo voluntario al desarrollo de la comunidad.

Actualmente, seis estudiantes australianas participan en el proyecto: viven con familias de la zona y pasan su tiempo de estudios al lado de mapaches, ardillas y pájaros.

La reserva se concentra en la protección y reproducción de especies endémicas en ambientes como lagunas, bosques y nacientes de agua, indicó del Castillo.

"Lo que nos interesa es la vida y concienciar a la gente sobre la relación que debemos tener con la naturaleza, especialmente desde el punto de vista vivencial", expresó.

El proyecto Asís no está abierto al público masivo para evitar excesiva intervención humana en el espacio de los animales, pero quienes deseen visitarlo o realizar estudios científicos pueden hacerlo.

Tortugas, peces, lagartos, caimanes, mariposas, hurones, zainos cariblancos, mapaches, ardillas, congos, serpientes, insectos, aves y hasta un oso perezoso son algunas de las especies comunes que habitan en el refugio, a unos 300 metros de altura.

La iniciativa se financia con las ganancias de la escuela de español y con la inversión y el trabajo de sus propietarios, que esperan "cambiar los esquemas estéticos del hombre por los esquemas estéticos de la naturaleza".

Fuente: CNN
Junio 7, 2002