¡Peligro, Tierra!

No queda prácticamente rincón del planeta que se haya librado de la acción del hombre.

Si no se toman urgentes medidas, nuestro planeta ofrecerá un panorama desolador en los próximos 30 años.

Así lo advierte un informe publicado este miércoles por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Aunque el estudio destaca progresos en algunas áreas desde que se estableció el programa en 1972, la tendencia en general es adversa, especialmente en los países pobres.

Bajo el título de "Perspectiva del Medio Ambiente Mundial-3" o "PMAM-3", la investigación reúne el trabajo de más de 1.000 autores y servirá de base a la próxima cumbre mundial sobre desarrollo sustentable a realizarse en Joahannesburgo entre el 26 de agosto y 4 de septiembre.

La mano del hombre

Hacia el 2032, más del 70% de la superficie de la Tierra estará afectada por la acción del hombre como carreteras, minería, edificaciones y otras obras de infraestructura.

América Latina y el Caribe serán las regiones más afectadas, seguidas por la región Asia-Pacífico, donde la rápida y mal planificada infraestructura será la causa de toda clase de daños ambientales.

La erosión del suelo es un factor clave en la degradación de la tierra, dice el documento. El 15% de la capa de tierra del planeta, o sea un área mayor que Estados Unidos y México juntos, están consideradas hoy, degradadas a causa de la actividad humana.

Cerca de la mitad de los ríos del mundo están seriamente degradados y contaminados, lo que en perspectivas significa que en 30 años, más de la mitad de la población mundial vivirá en áreas con escasez de agua potable.

El 12% de los pájaros y el 24% de los mamíferos en todo el mundo están considerados bajo amenaza.

Los desastres naturales dejan cada vez más víctimas.

No tan lúgubre

Al presentar el documento este miércoles, el director ejecutivo del PNUMA, Klaus Toepfer, remarcó que no era "ni un panorama fatalista ni tampoco un barniz a los urgentes desafíos que enfrentamos todos".

"Esto no puede ser sólo responsabilidad de los políticos, ya que todos tenemos acciones en esta empresa", expresó.

Junto a la advertencia, Toepfer se mostró optimista por algunos logros alcanzados desde la creación del PNUMA en la conferencia mundial de Estocolmo, hace 30 años.

Entre estos destacó, la reducción de la hambruna, la que en tres décadas podría declinar hasta un 2,5% de la población mundial.

Consideró también como un elemento positivo, los esfuerzos para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, que -dijo- "podría estabilizarse con el suficiente empeño del sector público y privado".

El PNUMA confía en vencer los efectos del hambre.

Desastres naturales

A pesar de estos signos optimistas, la investigación observa con preocupación el salto en el número de víctimas por desastres naturales.

De un promedio anual de 147 millones de personas afectadas por estos fenómenos en los '80, el número creció a 211 millones en la siguiente década.

En 1999, las pérdidas financieras globales por estos desastres estaban estimadas en US$100.000 millones.

De hecho, tras todas las evaluaciones y previsiones del informe, se percibe el espectro del recalentamiento global debido a emisiones realizadas por el ser humano y su potencial para causar estragos en los años que vienen.

Fuente: BBC
Mayo 22, 2002