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La mar estaba serena...
Se debate el futuro de numerosas aves marinas: 300.000
ejemplares de albatros, petreles y otras especies mueren cada año en los océanos
del mundo
El bullicio en la colonia no fue impedimento para que un fornido albatros
ceja negra aterrizara a pocos centímetros de su nido, perfectamente
reconocido desde el aire. Allí, su hembra cuidaba celosamente
del único huevo que ponen por temporada y que protegen durante
casi 70 días. Como en esta especie ambos individuos del casal
incuban, era el turno de la hembra para emprender su derrotero de cientos
de kilómetros diarios en alta mar en busca de calamares y peces,
mientras el macho se concentraba en las tareas domésticas.
Pero ella nunca regresó al nido. Encontró la muerte tras
quedar enganchada en un anzuelo de las líneas de pesca de un buque,
en el océano austral.
Esta imagen hoy es habitual en los mares del mundo, incluido el Argentino.
Estudios recientes indican que 19 de las 21 especies de albatros se encuentran
en serio riesgo de extinción: algunas poblaciones están
disminuyendo de manera alarmante, a una tasa anual del 4 por ciento.
Los albatros y también los petreles viven muchos años,
pero tienen poca descendencia (un pichón cada uno o dos años),
lo cual torna especialmente vulnerables a las poblaciones que sufren
algún tipo de presión. Las alteraciones de los sitios de
nidificación o la introducción de especies predadoras de
los nidos son algunas de las causas de su disminución. Pero la
principal amenaza está en los océanos, donde estas aves
pasan la mayor parte del tiempo.
En los últimos años, tanto la pesca legal como la "pirata" han
crecido de manera notable. Y esta actividad extraordinaria de buques
genera una fuente extra » de alimentación para las aves
marinas, que persiguen a los barcos en busca del descarte pesquero (aquellas
presas que no sirven para comercializar y son arrojadas al mar); también
son bien apetecidas por las aves las carnadas con que se ceban los miles
de anzuelos que utilizan los buques con palangre.
Bandera celeste
Pese a la gravedad de la situación, es posible disfrutar de un
mar calmo para todos, incluyendo las aves marinas. Al ser un problema
global, diversas organizaciones del mundo están preocupadas por
el tema, como BirdLife International, entidad representada en nuestro
país por Aves Argentinas.
La experiencia compartida indica que afortunadamente existen medidas
mitigadoras que, cuando se aplican de manera combinada, reducen al mínimo
las capturas incidentales. Entre las que pueden utilizar los buques palangreros
figuran el uso de líneas espantapájaros inofensivas, el
calado nocturno de anzuelos, el descongelado de carnadas (así flotan
menos), el control del peso de las líneas (cuanto más pesadas,
más rápido se hunden) o el lanzamiento de líneas
de pesca por métodos submarinos (lejos del alcance de las aves).
Para revertir este proceso, desde el año 2002, Aves Argentinas
promueve acciones concretas que tienen por objetivo evitar la extinción
de especies de aves marinas. Por ejemplo, junto con la Universidad de
la Patagonia Austral y la empresa Argenova SA, apoya estudios para evaluar
el éxito en la aplicación de estas técnicas. "Si
los resultados son positivos y se disminuye la captura de individuos –comenta
Fabián Rabuffetti, coordinador del programa Aves Marinas de Aves
Argentinas–, la pesca se tornará más rentable, ya
que las carnadas "robadas" por las aves marinas implican una
doble pérdida, la carnada y la presa potencial."
Otra de las iniciativas, en conjunto con el Instituto Nacional de Investigación
y Desarrollo Pesquero (Inidep) y la Fundación Patagonia Natural,
apunta a capacitar a los observadores a bordo. Ellos son entrenados para
determinar, en los buques de pesca comercial, el esfuerzo pesquero, las
especies de peces y el amaño de las presas, entre otra información
necesaria para asesorar a la autoridad de aplicación la materia.
"El desafío, en este caso –apunta Gabriel Blanco,
responsable del programa de Observadores a Bordo del Inidep– es
incorporar a la tarea de los observadores el registro de mortandad de
aves, si ocurriera." Para asistirlos, se elaboraron unas cartillas
plastificadas (resistentes al agua marina) de identificación de
aves que serán repartidas entre los observadores para que puedan
reconocer las que se atrapan con mayor frecuencia.
Es una apuesta fuerte, que debe ser replicada por los programas de observadores
de todas las provincias costeras de la Argentina, tal como indicó el
Consejo Federal Pesquero en una resolución bien oportuna. Porque
se tendrá información de primera mano y aliados directos
en los sitios donde están ocurriendo las mortandades.
El mar en nuestras manos
Ciudades enteras, veraneantes, empresas de turismo, de transporte, pesqueras
y energéticas, entre otras, y junto a ellas millones de aves,
dependen de los mares en mayor o menor medida. La pérdida de biodiversidad
marina, que es evitable, incidirá de manera negativa en el futuro
de aquéllas. Es por eso que el movimiento conservacionista argentino
está activamente preocupado por nuestro mar, como lo reflejan
la flamante creación del Parque Nacional Monte León o los
esfuerzos de diferentes ONG por generar una alianza que impulse una zonificación
en favor del uso sustentable de los recursos marinos.
El célebre Jacques Cousteau, pionero del estudio oceanográfico
y uno de los pilares de la conservación de la naturaleza, afirmaba: "Somos
pasajeros sin nacionalidad de una nave llamada Tierra, cuyo futuro está en
peligro".
Pero para garantizar el futuro de las aves marinas, que tampoco tienen
nacionalidad y con su vuelo unen sin distinción los mares del
mundo, nosotros no somos los pasajeros. Somos los capitanes. Su futuro
está en nuestras manos.
Por Andrés Bosso (director ejecutivo
de Aves Argentinas)
En la Argentina, las aves marinas esperan que...
... el Congreso de la Nación sancione la ley de ratificación
del tratado internacional para la conservación de albatros y petreles,
que nos compromete a elaborar un plan de acción
... el Consejo Federal Pesque-ro regule el uso obligatorio de las medidas
preventivas
...la Nación y las provincias pesqueras fortalezcan sus programas
de observadores a bordo, que deberían incorporar con carácter
obligatorio el registro de mortandades incidentales de aves
...se combata la pesca pirata (ilegal, no controlada y no regulada)
en aguas territoriales de la Argentina
...las empresas pesqueras implementen las medidas preventivas
Fuente: La Nación (Argentina)
Octubre 03, 2005
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