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La Amazonia brasileña registra la
peor sequía desde hace 40 años
Comunidades enteras cuyo único medio de comunicación es
la navegación fluvial permanecen aisladas debido al bajo nivel
de ríos y lagos | 17 de octubre de 2005
La peor sequía en 40 años está plagando la Amazonia brasileña
de incendios, causando enfermedades a los habitantes debido a la contaminación
de los ríos, y matando a millones de peces. Ante esta situación,
al Gobierno del país no le ha quedado más remedio que decretar
el "estado de calamidad pública".
Y es que esta situación afecta ya a unas 167.000 personas y ha
dejado aisladas a comunidades enteras, toda vez que el bajo nivel de
ríos y lagos impide la navegación fluvial, única
vía de comunicación en gran parte de este territorio. Como
ejemplo basta decir que el nivel del río Negro, afluente del Amazonas,
que baña la capital de este Estado, descendió 12 metros
entre julio y octubre, hasta los 15 metros, un nivel casi tan bajo como
en 1963 (13,5 metros). Unas cifras que se repiten en gran parte del entramado
de ríos y afluentes que se nutren del Amazonas. Esto dificulta
la llegada de la ayuda de emergencia, por lo que se ha movilizado al
Ejército para que intervenga en estas tareas.
Los alimentos escasean por la gran mortandad de peces, principal sustento
de la población amazónica, y falta, sobre todo, agua potable,
ya que la descomposición de peces muertos y el fango en los lagos
han limitado aún más la disponibilidad del recurso. Por
eso, además de víveres se han mandado a la zona equipos
de purificación de aguas y asistencia médica. La mayor
preocupación ahora es la aparición de enfermedades como
la diarrea, hepatitis, tifus y cólera.
Los municipios más afectados están situados en torno a
los ríos Solimoes, Purus, Jurua y Madeira y sus afluentes. Sin
embargo, las autoridades calculan que en una o dos semanas, aldeas cercanas
al curso bajo de los ríos tendrán problemas similares a
los que hoy están padeciendo las riberas de los cursos altos.
Desde el Instituto Nacional de Ciencias del Espacio, el investigador
Carlos Nobre explica que "las lluvias han empezado a regresar en
algunas zonas, pero muy lentamente, y por lo pronto no habrá ninguna
mejora visible". Y advierte de que los niveles de los ríos
podrían caer nuevamente antes del inicio de la temporada de lluvias
a finales de año.
Mientras tanto, en el Instituto de Investigación Ambiental de
la Amazonia estudian si la sequía actual puede haber sido causada
por el recalentamiento de la superficie del Océano Atlántico
cerca de la costa africana y del Golfo de México, pero sin pasar
por alto los efectos de la deforestación.
Fuente: Consumer.es
Octubre 17, 2005
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