Comienza el tratamiento final de 60.000 toneladas de residuos del «Prestige»
E. MONTAÑÉS

SANTIAGO. «Nunca hasta ahora se había gestionado una mezcla de residuos tan compleja (conglomerado de fuel, arena y agua con una elevada cantidad de plásticos y de envases)». Es la argumentación que ofrece la compañía Sogarisa para matizar la tardanza en el inicio del tratamiento de residuos del «Prestige» (se van a cumplir cinco años de su hundimiento el próximo día 13) y justificar, de igual modo, la monumental inversión realizada por la entidad para diseñar un proyecto de ingeniería pionero en el sector del reciclaje y que adapta tecnologías empleadas en la industria química, petrolera y de suelos contaminados.

Sogarisa aprovechará la sinergia de esos métodos de recuperación y valorización de residuos para gestionar 60.000 toneladas del conglomerado de fuel y otros residuos que restan, con vistas a recuperar la mayor fracción posible de esa cantidad.

El trabajo se desarrollará, informó ayer esta compañía, durante los próximos dieciocho meses y el volumen gestionado será de un promedio de 20 toneladas cada hora.

Esta segunda etapa del tratamiento de lo que arrojó el «Prestige» a las costas gallegas completará el inicial tratamiento de 20.000 toneladas, también por parte de Sogarisa el año pasado, aunque en aquella ocasión se realizó en una planta móvil a modo de prueba piloto, que finalmente resultó altamente satisfactoria, indicó la compañía.

Tras ese primer éxito, el pasado mes de septiembre, Sogarisa reanudó las pruebas con otras 1.000 toneladas y los ensayos también obtuvieron el plácet necesario para encauzar, ahora, ese año y medio de trabajo de recuperación.

El procesado -que tendrá lugar en el Centro de Tratamiento de Residuos Industriales de As Somozas (La Coruña), donde la compañía ha construido dos plantas específicas- se dividirá en cinco fases, con la finalidad de recuperar parte del residuo y reutilizarlo en otros procesos industriales.

Al concluir las cinco fases, la compañía habrá separado las 60.000 toneladas en cinco productos diferentes: arenas y gravas limpias, por una parte; plásticos y residuos voluminosos; fuel recuperado, por otra, y que podrá ser usado nuevamente como combustible; el agua que acompaña al residuo y las fracciones de rechazos sólidos no recuperables.

Fuente: ABC
Octubre 22, 2007