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El Gobierno presionará en los mercados
de derechos de emisión para que el coste del Protocolo de Kioto
no se dispare
España es uno de los países que se verán
obligados a comprar más permisos para contaminar | 26 de septiembre
de 2006
El Gobierno ejercerá presión
en los mercados de derechos de emisión de gases de efecto invernadero
para evitar que sus precios aumenten. El objetivo es que la factura del
Plan Nacional de Asignación para el periodo 2008-2012 no supere
las previsiones.
El Ejecutivo ha calculado un desembolso de entre 2.200 y 3.000 millones
de euros,
en función del coste que alcancen estos permisos para contaminar previstos
en el Protocolo de Kioto. "Hay tendencia a que los precios suban pero
también hay grandes agentes de mercado, como España, que actuarán
para que se mantengan", anunció ayer el secretario general para la Prevención
de la Contaminación, Arturo Gonzalo Aizpiri, quien se refería al
mercado de unidades asignadas, al que los Estados pueden acudir a comprar y vender
en función de sus necesidades.
El Ejecutivo tendrá que acudir a este sistema para cubrir el exceso de
emisiones de los sectores difusos, es decir, los excluidos de la directiva europea
de aplicación de Kioto (transporte y vivienda, principalmente). Los créditos
de carbono, según sus estimaciones, tendrán un precio promedio
de entre 5 y 7 euros durante el periodo, con lo que habrá que desembolsar
entre 796 y 1.114 millones de euros.
España es uno de los países que se verán obligados a adquirir
más créditos, frente a una mayoría de la UE que venderán.
El Gobierno pretende utilizar esa posición de poder para evitar que los
precios se encarezcan. Y además cuenta con que aún quedan "grandes
reservas" nacionales por salir al mercado.
Gonzalo también se mostró muy crítico con los precios del
mercado en que las empresas compran los derechos de emisión. Las cuentas
del Ejecutivo pasan por una banda de precios de entre 11 y 15 euros, con lo que
las compañías tendrían que desembolsar entre 1.432 y 1.953
millones de euros en cinco años.
Reducción del 30%
Por otro lado, Francia y Alemania consideran que la Comisión Europea
debe ir más allá de los objetivos de reducción de las
emisiones contaminantes fijadas por Kioto, ya que el calentamiento climático
se muestra más grave de lo previsto. En una rueda de prensa conjunta
celebrada ayer, los ministros de Medio Ambiente de ambos países, Nelly
Olin y Sigmar Gabriel, respectivamente, abogaron por una reducción del
30% de las emisiones actuales de gases causantes del efecto invernadero de
aquí a 2020.
El acuerdo de la ciudad nipona establece para el conjunto de la UE un descenso
del 8% de las emisiones contaminantes en el horizonte de 2008-2012 respecto
al nivel de 1990. Para el ministro alemán, Kioto "es un primer paso
en la buena dirección, pero las investigaciones científicas muestran
que la evolución es mucho más rápida y las consecuencias
más graves de lo que se pensaba inicialmente". Olin le dio la razón
e insistió en que "hay que actuar con urgencia".
Fuente: Consumre.es
Octubre 5 de 2006
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