Descubrieron una nueva especie de ave en Venezuela precisamente cuando su refugio ya ha desaparecido

La nueva especie ha sido denominada Semillero de Carrizal (Amaurospiza carrizalensis) tomando el nombre del pequeño islote donde fue descubierta.Se encontró únicamente a tres individuos en la Isla Carrizal situada en el sector oriental de Venezuela y no se sabe cual puede haber sido el tamaño de la distribución de esta especie pequeña de pinzón. Sin embargo, debido a la pérdida del único hábitat del que se tiene conocimiento, los investigadores quieren realizar otra expedición tan pronto como sea posible para ver si es posible encontrar a la especie en áreas vecinas.

El descubrimiento del pinzón, que fue recogido en el No. 120 de la publicación The Auk, constituyó una sorpresa para los investigadores Miguel Lentino y Robin Restall, que conducen estudios ocasionales para el Partner de BirdLife en Venezuela, la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela (SCAV), porque el área del Río Caroni en la cuenca del Orinoco ha sido cubierta relativamente bien a través de estudios de biodiversidad que han sido conducidos en el pasado.

La razón por la que el pinzón no había sido descubierto hasta ahora se debe a que el hábitat es de caña Guadúa espinosa, y por lo tanto física y visualmente impenetrable, así como también porque la Isla Carrizal es una islote no habitado que se encuentra en la mitad del Río Caroni.

A través del examen de los tres individuos que fueron encontrados, Lentino y Restall identificaron al Semillero de Carrizal como a una especie separada debido a que tiene un pico más largo que el de otros pinzones, y pequeñas diferencias en el plumaje. El macho es de color gris descolorido, con toques de color azul, en tanto que la hembra muestra diversos tonos de café. Otro factor de importancia en su identificación es el hecho de que el grupo poco conocido de semillero no había sido nunca antes encontrado en Venezuela y el miembro más cercano del grupo, geográficamente hablando, habita al otro lado de la Cordillera de los Andes, en Colombia y Ecuador.

Descubrimiento fortuito

Se descubrió al ave únicamente debido a que la empresa eléctrica de Venezuela, EDELCA, había encargado a Lentino que se ocupara de llevar a cabo un estudio a fin de evaluar la vida silvestre de la localidad antes de comenzar los trabajo de construcción de una represa a través del Río Caura que se encuentra próximo. EDELCA había ya programado la deforestación en la Isla Carrizal, de su propiedad, para la construcción de la Represa Tocoma, parte de un importante proyecto hidroeléctrico a lo largo de Río Caroni. Este estudio debía mostrar, en parte, las acciones que podrían tomarse para compensar la pérdida de la caña espinosa que tendría lugar debido a que la isla sería arrasada. En ese entonces el Semillero de Carrizal no había sido identificado aún como una nueva especie. Como resultado, la isla fue clareada antes de que su importancia fuera plenamente reconocida.

EDELCA tiene mucho interés en continuar con una nueva búsqueda del pinzón en las áreas vecinas donde también crece el mismo tipo de caña y le desilusiona el hecho de que el ave no haya sido aún encontrada en ninguna parte. La compañía ha ofrecido apoyo logístico par que pueda llevarse a cabo una nueva expedición pero cuenta con recursos financieros limitados para conducir trabajo de conservación.

"En el área aledaña a este cuenca baja del Caroni, existen parches extensos de caña Guadúa espinosa y estamos convencidos de que se encontrará en ellos al Semillero de Carrizal" dice Clemencia Rodner, Presidenta de la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela. "Sin embargo, debemos conducir estudios y mapear los parches de Guadúa para tratar de calcular las densidades de población. Considero que una acción responsable implicaría conducir lo antes posible en este hábitat un estudio de envergadura."

"El descubrimiento del Semillero de Carrizal es un desarrollo que despierta entusiasmo en todo cuanto tiene relación con la vida de las aves a nivel global, pero el descubrimiento es moderado debido a que se sabe que hemos destruido ya el sitio donde la especie se escondía de nosotros por tanto tiempo" dice Robin Restall. "Es irónico el hecho de que al mismo tiempo que celebramos el descubrimiento de una nueva especie, que se hallaba bajo las narices de los investigadores por tanto tiempo, el ave enfrente ahora la pérdida del hábitat que le era el más favorable para continuar sobreviviendo."

Fuente: SEO / Birdlife
Octubre 24, 2003