Riesgos que plantea el microcentro

DE ACUERDO con los últimos estudios efectuados por el área de Epidemiología Ambiental, dependiente de la secretaría de Política Urbano Ambiental del municipio, la situación en el radio céntrico bahiense, a raíz de diversos fenómenos que inciden sobre la calidad de vida de los habitantes, presenta aristas dignas de ser observadas minuciosamente y afrontadas con las medidas aconsejables.

TAL LO señalado por el doctor Carlos Carignano, responsable de aquel área, un relevamiento sobre casi 900 viviendas y algo más de 2.100 personas radicadas en siete manzanas alrededor de la plaza Rivadavia, considerada representativa respecto de los 60.000 pobladores del micro y macrocentro, ha permitido ratificar la existencia de factores comprometedores para la salud humana, debido, sobre todo, a las emanaciones provenientes de los distintos tipos de automotores que por allí circulan a diario.

LOS valores referidos a óxidos de carbono, nitrógeno y azufre son superiores a los detectados en otros sectores bahienses. Asimismo, se ha comprobado la existencia de abundante material sedimentable, también proveniente del parque automotor y de otras fuentes.

DE ALLI que pueda deducirse razonablemente el origen de tantos casos de problemas respiratorios, trastornos auditivos y de enfermedades de la piel, constatados también a través del citado relevamiento. Sin descartar --como lo puntualizó el citado profesional-- el funcionamiento de aparatos de aire acondicionado en comercios, oficinas y domicilios particulares, a los cuales se vincula con dificultades alérgicas.

HABLANDO en números, el 21,3 por ciento de la población encuestada admitió padecer alguna enfermedad respiratoria, incluyendo sinusitis, rinitis, faringitis, asma, bronquitis y otras; otros segmentos sufren problemas en la piel, afecciones cardiovasculares e hipertensión arterial.

LO CIERTO es que la polución en el radio céntrico de nuestra ciudad no es un fenómeno novedoso, pues anteriores relevamientos ya habían alertado sobre el particular. Claro que, hasta el momento, las acciones efectivas no pasaron de la realización de encuestas, incuestionablemente valederas a los efectos de conocer una determinada realidad. Pero, en una etapa posterior, se supone que debieran encararse las acciones preventivas y correctivas destinadas a reducir progresivamente el impacto del problema respectivo.

POR LO tanto, cabe esperar que la precisión de la referida encuesta llevada a cabo por aquella dependencia municipal sea continuada por la pertinente intervención de los organismos encargados de contener los excesos causantes de los mencionados trastornos en la salud. El tránsito automotor, sin duda, es un escenario donde se aguarda el desarrollo de operativos debidamente planificados a tal fin, ya que es elevado el número de vehículos cuyas emanaciones constituyen una evidente amenaza a la salud de las personas. Sería oportuno que las autoridades municipales a asumir en diciembre incluyan esta cuestión entre sus prioridades iniciales.

Fuente: La Nueva Provincia (Bahía Blanca - Buenos Aires- Argentina)
Octubre 15, 2003