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Proyecto "La Casa Intoxicada".
Greenpeace descubre contaminación
química en los hogares españoles
La organización presenta los datos de los análisis del
polvo doméstico en
hogares españoles
Esta mañana, en rueda de prensa, Greenpeace ha presentado el informe "
Consumiendo Química - Europa. Las sustancias químicas en
el polvo
doméstico, como indicador de exposición química
en el hogar", en el que se
recogen los datos sobre la contaminación química en muestras
de polvo
doméstico de 22 casas españolas.
Todas estas muestras, que fueron tomadas el pasado mes de mayo durante
el
desarrollo del proyecto de Greenpeace "La Casa Intoxicada",
contenían
ftalatos, pirorretardantes bromados, compuestos organoestánnicos,
parafinas
cloradas de cadena corta y residuos detectables de nonilfenol, del grupo
de
los alquilfenoles.
Estas sustancias llegan a nuestros hogares a través de los productos
de
consumo que compramos y utilizamos, ya que están incorporadas,
como aditivos
químicos, en la composición de multitud de ellos, como
plásticos, perfumes,
cosméticos, juguetes, ropa o pinturas.
Según el informe Consumiendo Química, en el que también
aparecen los datos
de muestras recogidas en otros cuatro países europeos, Francia,
Italia,
Eslovaquia y Reino Unido, se calculó en cada gramo de polvo doméstico
la
presencia de 1 miligramo de las sustancias químicas analizadas.
Esto indica
un alto nivel de contaminación de nuestros hogares.
"Estos datos nos da idea de la naturaleza invasiva de estas sustancias
químicas peligrosas, y lo que es más alarmante, nos ofrece
una visión
bastante clara del ambiente químico de nuestros hogares al que
nos exponemos
a diario" -ha declarado Sara del Río, responsable de la Campaña
de Tóxicos
de Greenpeace.
En la actualidad, la UE está desarrollando una reforma de la
legislación
para el control de las sustancias químicas, cuyo objetivo principal
es la
protección de la salud humana y el medio ambiente. Esta reforma
está basada
en un sistema denominado REACH (en inglés, Registro, Evaluación,
Autorización de Sustancias Químicas), que afectará a
30.000 sustancias que
se comercializan en Europa. Lamentablemente, la industria química
está presionando a la Comisión Europea para que debilite esta legislación
y sea
más permisiva con ella. Mañana la Comisión Europea
votará un texto de
legislación que será transferido al Parlamento Europeo.
Greenpeace pide a la
Comisión que no ceda a las presiones de la industria y mantenga
los
objetivos iniciales de protección de la ciudadanía, fomentando
de forma
decidida el Principio de Sustitución de las sustancias químicas
peligrosas.
"La industria química no tiene derecho a someter a la población
a la
exposición involuntaria a sustancias químicas, cuyos efectos
a menudo se
desconocen. Los gobiernos tienen el deber de proteger a su ciudadanía
de
dicha exposición." -ha declarado Juan López de Uralde.
Fuente: Greenpeace (España)
Octubre 28, 2003
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