Entre otras
cosas, la iniciativa incluye investigar el posible uso de algas para
limpiar derramamientos de petróleo, convertir a las bases militares
abandonadas en lugares seguros e involucrar a grupos indígenas
en la protección del medio ambiente.
Las mayores amenazas del Ártico, que se registran con mayor
intensidad en las costas rusas son distintos tipos de contaminaciones,
que incluyen metales altamente dañinos, escapes radioactivos
y desechos químicos industriales.
El nuevo proyecto es coordinado, entre otras organizaciones, por el
Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y financiado
por organismos internacionales y gobiernos occidentales. En el primer
tramo del plan se intentará demostrar a los potenciales inversores
del sector privado cómo se podrían beneficiar con la
eliminación de la polución y la inversión en tecnología
sostenible. |