Los Quince llegan a un acuerdo para reducir las emisiones de sustancias

Los ministros de Medio Ambiente de la UE han llegado a un acuerdo político sobre la propuesta de directiva por la que se limitarán las emisiones de componentes orgánicos volátiles causadas por el uso de disolventes orgánicos en ciertas pinturas y barnices decorativos. Gracias a esta medida, se logrará reducir considerablemente la polución del aire originada por este tipo de productos. La Comisión calcula que los niveles de emisiones podrían descender incluso en un 50%.

Los componentes orgánicos volátiles (COV) son emitidos al aire en mayor o menor medida, según los procedimientos por los cuales han sido utilizados o producidos. El sector del transporte produce emisiones por evaporación, a partir de combustibles a base de hidrocarburos, así como a través del gas que escapa de los vehículos. Otras emisiones resultan del uso de productos que contienen disolventes orgánicos, como las pinturas y barnices decorativos y los productos que se utilizan para el acabado de vehículos.

Tales emisiones provocan reacciones químicas en la atmósfera, que originan algunos efectos indirectos y, especialmente, la formación de oxidantes fotoquímicos como el ozono troposférico. En los casos de fuertes concentraciones en el aire, el ozono puede ser nocivo para el hombre, y causar daños medioambientales en bosques, vegetación y cultivos, reduciendo el rendimiento de estos últimos.

De hecho, el ozono troposférico es uno de los grandes contaminantes del aire; un problema para el cual la UE no tenía aún medidas. Este tipo de polución provoca en las personas sensibles síntomas como la irritación de los ojos y garganta y dificultades respiratorias. En el medio ambiente, perturba la fotosíntesis, provoca lesiones y la decoloración de las hojas de los árboles y perjudica a ciertos cultivos.

Para hacer frente a este problema, la Comisión Europea presentó la propuesta de directiva en enero de 2003. Desde entonces, el dossier ha progresado rápidamente logrando ayer el visto bueno definitivo del Consejo.

El objetivo de la normativa es reducir en cerca de un 50% este tipo de emisiones, es decir, en torno a 280.000 toneladas. Para ello, la propuesta prevé dos fases en las que se aplicarán límites reducidos a estas emisiones: una primera que comenzará el 1 de enero de 2007 y la segunda en enero de 2010.

La propuesta cubre las pinturas y barnices decorativos, como los de uso doméstico para maderas y metales, y los productos de acabado de vehículos. Para éstos últimos, se fijaría una sola etapa (enero de 2007). Los valores fijados para las pinturas decorativas durante la primera fase se elevarán a 50 g/l para las impresiones en fase acuosa y en 750 g/l para algunas impresiones especiales (impresiones fijadoras).

Durante la segunda fase, los valores permitidos de emisiones se reducirían considerablemente para la mayor parte de los productos. La Comisión Europea calcula que los beneficios para el conjunto de la UE de la aplicación de esta normativa, una vez cumplida su segunda fase, ascenderán a 580 millones de euros, mientras que las estimaciones de costes oscilan entre 108 y 157 millones de euros. En 1990, la UE emitía 14,1 millones de toneladas anuales de COV. Con las medidas aprobadas se espera reducir esta cifra a 7,1 millones de toneladas al año en 2010.

Los Quince han dado su visto bueno a la propuesta, si bien han añadido un pequeño apartado en el anexo II, a petición de Grecia. La delegación griega ha mostrado su preocupación por las dificultades que plantearán tales límites a las pequeñas y medianas empresas, especialmente en algunos países con condiciones climáticas específicas, ya que es en verano cuando más aumentan estas emisiones. En este sentido, los ministros han incluido una línea en el texto, en la que se afirma que se tendrán en cuenta las condiciones socio-económicas de la aplicación de la normativa.La delegación española se ha mostrado muy satisfecha con el resultado de la votación de la propuesta, con la que está de acuerdo.

La contaminación por el ozono troposférico es un problema crónico endémico que afecta a todos los países de la UE. Según datos presentados por los Estados miembros a la Comisión, el umbral de emisiones que garantiza la protección de la salud humana (110 (gm-3 de media en 8 horas) es rebasado por todos los países de la UE durante los meses de verano y, en los medios urbanos, se estima que más de 40 millones de personas están expuestas a concentraciones de este tipo potencialmente nocivas.

En lo que se refiere al medio ambiente, el umbral que garantizaría la protección de la vegetación (65 (gm-3 de media en 24 horas) es superado igualmente por todos los países miembros.

Fuente: Aquí Europa
Octubre 29, 2003