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El límite para reducir las emisiones y minimizar
el cambio climático es 2015
ARACELI ACOSTA.
VALENCIA. «Debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo».
Esta cita de Mahatma Gandhi sirvió al presidente del Panel Intergubernamental
del Cambio Climático (IPCC), Rajendra Pachauri, para expresar
que los científicos ya han hecho su trabajo y que ahora es el
turno de los políticos.
El trabajo finalizado, y bien hecho, no es otro que el documento de síntesis
del cuarto informe del IPCC, de cuyo Resumen para los Políticos
presentó ayer Pachauri las conclusiones en Valencia acompañado
por el secretario general de la ONU, Ban Ki- moon. Los científicos
vuelven a mostrarse tajantes en lo que ya es sin duda una realidad: no
sólo «el calentamiento del sistema climático es inequívoco»,
sino que ha sido causado por las actividades humanas; y «este calentamiento
antropogénico puede conducir a impactos abruptos o irreversibles»,
como una mayor subida del nivel del mar, la pérdida de la capa
de hielo sobre el suelo polar o el alto riesgo de extinción para
entre un 20 y un 30 por ciento de las especies.
Lo dice textualmente el informe y lo corroboró Pachauri: «Sólo
tenemos hasta 2015 para que las consecuencias sean las menores posibles».
Si en ese año conseguimos que la concentración de CO2 en
la atmósfera esté entre 445 y 490 partes por millón
(en 2005 era de 379 partes por millón), lo que supondría
un aumento de la temperatura entre 2 y 2,4 grados centígrados
para finales de siglo, el nivel del mar aumentaría entre 0,4 y
1,4 metros «sólo por la expansión térmica
de los océanos», matizó Pachauri. Por tanto, continuó, «si
tenemos en cuenta la fusión de los hielos, esto nos da idea de
la gravedad del problema».
Este es el escenario más satisfactorio, el peor (entre 855 y 1.130
partes por millón conduciría a un aumento de los termómetros
entre 4,9 y 6,1 grados y a una subida del nivel del mar entre 1 y 3,7
metros). Si logramos estabilizar las emisiones de CO2 entre 445 partes
por millón y 710 en el año 2050, los impactos económicos
llevarán a una reducción del PIB mundial del 0,12% cada
año.
Las acciones deben ponerse en práctica cuanto antes. Por eso Ban
Ki-moon instó a los gobiernos a concluir las negociaciones para
la etapa post-Kioto (a partir de 2012) antes de 2009. Esto es, en la
reunión de Bali de diciembre, se deben acordar las bases, los
contenidos y el calendario para Kioto-2. La UE ya ha propuesto reducir
sus emisiones un 20% unilateralmente para el año 2020, y hasta
un 30% si otros países desarrollados (léase Estados Unidos)
y los países emergentes (China y la India) también adoptan
objetivos de reducción.
Por primera vez, el máximo responsable del IPCC se refirió a
cuestiones políticas asegurando que «todos los países,
sin excepción, tienen que comprometerse con objetivos comunes
que nos lleven a un nivel de emisiones mucho menor». Y lo hizo,
dijo, «a título personal y como responsable del Instituto
de Investigación de Desarrollo Sostenible». No es sólo,
añadió, «una cuestión de justicia y equidad,
sino de ética».
Aceptación de Kioto
Y es que las cosas parece que están cambiando. El informe contiene
también, por primera vez, algunas referencias, aunque veladas,
al protocolo de Kioto, destacando algunos de sus instrumentos, como el
mercado internacional de carbono. Así, el documento reconoce que «una
señal efectiva del precio del carbono podría lograr un
potencial significativo de mitigación en todos los sectores».
En este sentido, los estudios muestran que el aumento de los precios
globales del carbono a niveles entre 20 y 80 dólares por tonelada
en 2030 podría estabilizar las emisiones en el año 2100.
El director del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, Achim Steiner,
destacó que el texto es también una guía para que
los ciudadanos reduzcan su huella de carbono. Enlazaba así con
la idea expuesta al principio por Pachauri: ¿Qué estilo
de vida debemos llevar para reducir las emisiones?
Fuente: ABC
Nov. 20, 2007
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