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La zona del Puerto de Rosario se está convirtiendo
en un polo del combustible
Santa Fe: Imán para invertir en biodiesel
Las empresas que están realizando inversiones en la provincia
reciben una excepción impositiva de los impuestos provinciales
por 10 años como mínimo.En los últimos meses se
anunciaron millonarias inversiones para la instalación de plantas
de biodiésel, y la gran mayoría están localizadas
en la provincia de Santa Fe.
Las ventajas que tientan a las empresas nacionales y extranjeras son
muchas: la cercanía al puerto de Rosario, la gran cantidad de
plantas de molienda de soja, aceites y harinas proteicas son otros factores óptimos
para realizar este tipo de inversión en la provincia, pero fundamentalmente
las ventajas impositivas que brinda la provincia están alentando
un crecimiento que no se detiene y promete aun nuevas instalaciones.
El ministro de la Producción de la provincia, Roberto Ceretto,
cuenta a Infocampo que todas las industrias que se radican en la provincia
e invierten sumas importantes reciben una excepción impositiva
durante 10 años con la chance de obtener más décadas
libres de impuestos provinciales si siguen invirtiendo y sumando mano
de obra.
Ceretto explica que hay empresas que históricamente nunca han
pagado impuestos provinciales porque constantemente están realizando
inversiones, y en la misma línea confía que las plantas
de biodiésel serán una usina de trabajo para toda la provincia
de Santa Fe.
Las inversiones más importantes que se proyectan son, en primer
lugar, la de la empresa Vicentín, que proyecta producir 200.000
toneladas de biocombustibles por año con destino a la exportación.
Esta empresa desembolsará en total alrededor de u$s 45 millones.
Por su parte AGD no se quedó atrás y comenzó a
montar otra planta en la zona de la Terminal 6 de Rosario, con una inversión
que rondará los u$s 45 millones.
En la misma línea Dreyfus anunció que instalará también
su propia planta del biocombustible en la localidad de San Nicolás,
con una inversión que llegaría a los u$s 25 millones.
También se están instalando o hay proyectos en carpeta
para otras plantas de menor envergadura pero no de menos importancia
para lo que significa la provincia.
Ceretto aclara además que las inversiones que anunció la
empresa Repsol-YPF no fueron informadas en ningún momento al Gobierno
provincial, pero que en el momento que las partes se encuentren también
serán bienvenidas.
Queda claro que la producción de biodiésel para la exportación
puede convertirse en un motor económico no sólo para Santa
Fe sino para la Nación en general, pero aún quedan muchos
temas por resolver.
Actualmente las exportaciones de harinas proteicas,
granos y aceites derivados de la soja deben pagar al Gobierno una retención
del 20%, pero los combustibles al momento de ser exportados, según
como marca la legislación, sólo pagan el 5%. Ante este
interrogante, que podría llevar a que las grandes aceiteras se
vuelquen en masa a la producción y exportación del combustible
por los beneficios económicos que representa este simple cálculo,
y dejen de lado la producción de aceites, el misnitro Ceretto
explica que es un tema que se tendría que estudiar, pero al mismo
tiempo se sincera y señala que por el momento no es un punto en
la agenda del Gobierno.
Por otra parte, y subidos a la ola de los biocombustibles, en la Legislatura
provincial están impulsando un proyecto de ley con el que proponen
exceptuar impositivamente por 15 años a todas las firmas que concreten
inversiones de este tipo en la provincia.
Al respecto, el ministro de la Producción de Santa Fe, Roberto
Ceretto, explica que esta iniciativa, si bien es satisfactoria, no cambiaría
demasiado el esquema que ya plantea la provincia, porque en definitiva
el Gobierno ya le está brindando ventajas en materia impositiva
a los empresarios que están volcando sus capitales millonarios
para la producción de biodiésel.
Mercados interno y externo
Según un informe, el 75,8% de los anuncios realizados en cuanto
a inversiones hasta el momento prevén la comercialización
del total de la producción en el mercado externo, principalmente
en la comunidad económica europea. Las inversiones en ese sentido,
representan unos u$s 216 millones para el mercado internacional en tanto
las que tiene que ver con lo interno significarían unos u$s 68,8
millones.
Fuente: Infocampo
Nov 10, 2006 |