Energías renovables. Diputados convirtió en ley un régimen de promoción para radicaciones industriales en ese rubro

Biocombustible: recibirán exenciones fiscales las inversiones en Santa Fe

Los beneficios incluyen ingresos brutos y sellos. Se creará un fondo con un cargo especial a la tarifa eléctrica

La Cámara de Diputados de la provincia aprobó el régimen de promoción para la producción de biocombustibles que prevé exenciones y diferimientos impositivos para este sector que está despuntando como el negocio del futuro en Santa Fe, donde se radicarán las principales industrias vinculadas con el desarrollo de energías alternativas en base aceites vegetales.

La legislatura convirtió en ley un paquete de normas y adhesiones a la legislación nacional, destinadas al desarrollo de nuevas energías alternativas, aunque la más importante es el régimen de promoción provincial para la investigación, la generación, producción y uso de productos relacionados con las energías renovables no convencionales, como el caso del biogas o el biocombustible, es decir todas aquellas que se producen en base a granos y tratando de conservar el equilibrio ambiental.

Así, la provincia fue un paso más allá en el marco que brinda la ley nacional de biocombustibles (26.093) para la promoción del sector, al incluir un régimen de exenciones para los inversores que destinen fondos a la radicación de centros de investigación y desarrollo o plantas de procesamiento en la provincia.

La ley arrancó en el Senado por iniciativa de las legisladoras socialistas Patricia Sandoz y Martha Nardoni, aunque luego un grupo de diputados reutemistas encabezados por Laura Venesia y Jorge Lagna impulsaron otro proyecto para anexarle el régimen de promoción fiscal.

Este régimen de promoción establece la exención de impuestos o diferimiento de tributos provinciales como ingresos brutos, impuesto de sellos, inmobiliario y patente única de vehículos, durante 15 años para las empresas que se radiquen en la provincia y desarrollen esta actividad.

Al mismo tiempo, en su artículo 11 la norma crea un cargo de 0,20 peso ajustable conforme a la variación del precio de la tarifa eléctrica de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), por usuario del sistema eléctrico provincial, para la promoción y la financiación de proyectos de producción de energías renovables.

Por otra parte, en el artículo 8 y para cumplir con el programa, se autoriza al Ejecutivo a entregar en comodato sin cargo o locar a precio promocional, bienes del dominio público o privado del Estado provincial, construir infraestructura básica para acondicionamiento de áreas y a firmar convenios con entidades financieras para conceder créditos con tasas de interés en condiciones preferencial.

Aunque el proyecto fue aprobado en Diputados con el voto de todo el arco político -justicialismo, socialismo, cavallerismo y un grupo de radicales- algunos legisladores socialistas discreparon con las exenciones sancionadas y el cargo en la tarifa de la EPE.

En tanto, el radical Santiago Mascheroni fue el más duro al oponerse en forma total a las distintas sanciones y cargó contra distintos aspectos de la norma. "Por qué hay que incrementar en 0,20 peso la tarifa para constituir un fondo para la investigación durante 15 años de esta tecnología no contaminante, liviana o como quieran llamarla", dijo en forma irónica el legislador.


Cuestionamientos a la ley


Los cuestionamientos centrales se basaron en los artículos donde se establecen excepciones impositivas para quienes proyecten radicaciones industriales destinadas a producir este tipo de energía. "Ahora vamos a transformar los campos, antes eran para que coman los hombres, y ahora mayoritariamente para que coman las bestias, porque producen forrajes le vamos a sacar parte de alimentos a los animales para darles de comer a los autos del primer mundo", disparó.

Durante la misma sesión el cuerpo aprobó un proyecto del diputado Danilo Kilibarda por el cual la provincia adhiere a la ley nacional 26123, la cual establece el régimen para el desarrollo de la tecnología, producción, uso y aplicaciones del hidrogeno como combustible y vector de energía y también sancionó la adhesión a la ley nacional 26.093, del régimen de regulación y promoción para la producción y uso sustentable de biocombustibles.

El biocombustible se convirtió en la vedette de los anuncios de inversión en Santa Fe, fundamentalmente por parte de las empresas del sector agroindustrial radicadas en el Gran Rosario que buscan diversificar su producción a través de la producción de biodiesel.

Así, los grandes traiders procesadores de aceite y harinas proteicas y exportadores de soja ya anunciaron inversiones en biodiesel. Tal el caso de AGD que prevé desembolsar 45 millones de dólares en una fábrica dentro de Terminal 6, en sociedad con Bunge; Vicentín que invertirá otros 45 millones de dólares y Dreyfus que ya anunció que destinará 25 millones para el desarrollo de biodiesel.

Los anuncios para producir biodiesel suman proyectos de inversión de 284,5 millones de dólares desde el inicio de 2005 hasta los primeros ocho meses de 2006. Se espera que esa cifra crezca hasta los mil millones de dólares en los próximos cuatro años.

El complejo oleaginoso de Rosario es el que lidera la mayoría de los proyectos a consolidarse, con inversiones de alrededor de 139 millones de dólares.

Fuente: Atilio Pravisani / La Capital
Nov 20, 2006