Se creó por ley la empresa de grandes acueductos

Hasta el momento, el único acueducto en obra es el que corresponde a la Zona Centro.

El Senado provincial aprobó ayer la creación de la Empresa Santafesina de Grandes Acueductos Sociedad Anónima con participación estatal mayoritaria (Sapem) que posibilitará la provisión de agua potable a alrededor de un millón de habitantes del interior provincial, en particular la franja oeste del territorio. El proyecto obtuvo el voto positivo de todos los integrantes de la Cámara alta, menos de las legisladoras socialistas Patricia Sandoz y Marta Nardoni. Así, la ley establece que todo crédito que tome el gobierno provincial para la obra de grandes acueductos, y que tiene como tope 200 millones de dólares, quedará ad referéndum de la Legislatura. Por otro lado, en la sesión de ayer también se aprobó la ley que establece la veda anual para la pesca con red de todas las especies durante tres meses, a la vez que dispuso una ayuda económica para los pescadores afectados por la prohibición.

En cuanto a la ley provincial de grandes acueductos sancionada ayer en la Cámara de Senadores –una ley esperada por una importante cantidad de localidades del interior–, cabe recordar que cuando fue tratada en Diputados sufrió una modificación, ya que el mensaje del Ejecutivo emitido en un primer momento no contemplaba el control legislativo de los endeudamientos.
Los tres grandes acueductos, de los cuales el de la zona centro ya empezó a construirse, tomarán agua cruda de los ríos Coronda y Paraná y las llevarán, previo proceso de potabilización, a decenas de pueblos y ciudades de Santa Fe que no son abastecidas por la red de Aguas Santafesinas (ex Dipos) y que hoy enfrentan graves problemas de cantidad y calidad de agua, aún cuando tienen redes de distribución.
La construcción de los acueductos implicará una inversión de cientos de millones de dólares y demandará varios años.

Antes de votar la norma, el representante del departamento 9 de Julio, Joaquín Gramajo, hizo una aclaración dirigida al ministro de Asuntos Hídricos provincial, Alberto Joaquín, quien había señalado que el legislador del PJ “se opuso” a la ley de grandes acueductos durante el primer tratamiento en la Cámara alta, según acusó Gramajo.
“ El señor ministro (por Joaquín) en reiteradas oportunidades ha tenido la mala fe de transmitir que el senador por el departamento 9 de Julio se opuso al proyecto de los acueductos”, sostuvo Gramajo, al tiempo que aclaró que siempre apoyó la iniciativa, pero que en un primer momento cuestionó la no contemplación del control legislativo en el proyecto original.
Más allá de algunos cruces, la creación de la empresa con participación estatal mayoritaria tiene por objetivo construir y administrar los trabajos del Programa Grandes Acueductos de la provincia, además de operar, explotar y conservar las obras que lo componen.

A guardar el anzuelo

El Senado provincial también convirtió en ley la discutida veda de la pesca por 90 días –entre noviembre y enero– que se establecerá para cada año con el fin se preservar la reproducción, en ese período, de la fauna ictícola del río Paraná. El proyecto, que originalmente presentó el diputado radical Santiago Mascheroni, había recibido media sanción de Diputados hace un mes.
La norma, resistida en su momento por los pescadores nucleados en el sindicato del sector, también establece que el Estado provincial otorgará un subsidio a los trabajadores que durante el período de veda se verán afectados en su tarea diaria. La oposición pidió que la ayuda económica sea equivalente a la canasta básica, pero la decisión quedará en manos del Poder Ejecutivo cuando reglamente la ley. Además, la normativa prevé la creación de una tasa de fiscalización para productos de pesca comercial, de modo tal de recaudar lo suficiente para financiar el fondo destinado a los subsidios de los pescadores.

Fuente: El Ciudadano-ca
Nov 10, 2006