En la Reserva Ecológica: viven allí alrededor de 400 familias
Crece una villa en la Costanera Sur
Está situada en terrenos usurpados a la Ciudad, que negocia desde hace un mes con los habitantes para que dejen el predio

* El gobierno porteño reconoce el crecimiento y afirma que los terrenos serán recuperados

* Igualmente, proveyó a los habitantes de redes de agua potable, electricidad y cloacas

El asentamiento precario que se levanta sobre terrenos usurpados a la Reserva Ecológica porteña, en la Costanera Sur, crece día tras día. Así lo admiten los propios habitantes del lugar y funcionarios porteños, que incluso confirmaron a LA NACION que los usurpadores cuentan hoy con electricidad, agua potable y cloacas provistas por el Gobierno de la Ciudad.

Son alrededor de 400 familias, según los habitantes del predio ocupado, y serían 250 familias, según el Gobierno de la Ciudad, que -ante la consulta de LA NACION- aclara que desde hace un mes negocia la reubicación de la totalidad de los moradores del predio, que ha denominado Asentamiento Costanera Sur.

Mientras tanto, un obrero trabajaba anteayer, pasadas las 16.45, sobre uno de los techos, mientras los materiales de construcción, apilados en la entrada del asentamiento, esperaban el momento de ser acarreados. A simple vista se puede observar, además, que numerosas viviendas han incorporado un segundo piso recientemente.

"Efectivamente se ha producido un incremento importante en el número de habitantes en el asentamiento denominado Costanera Sur, del que hemos tomado conocimiento por nuestros equipos de trabajo y asistentes sociales que realizan allí distintos tipos de tareas para solucionar problemas básicos", reconoció a LA NACION el gerente de Promoción Social Urbana de la Comisión Municipal de la Vivienda (CMV), Alejandro Franco.

Según indicó el funcionario porteño, el último censo oficial, realizado hace exactamente un año, reveló que vivían allí 600 personas, 250 familias, y que había 220 casas. Sin embargo, un habitante de la villa que reside allí desde hace siete años, que sólo quiso identificarse ante LA NACION como "el Polaco", afirmó que actualmente "unas 400 familias" viven allí.

Con él coincidió un custodio de seguridad que trabaja en un predio cercano al lugar. "Esto crece mes tras mes, yo veo que están construyendo a cada rato", dijo el hombre, que pidió reserva de su nombre por temor a posibles represalias de los habitantes del asentamiento. "Hay un grupo bastante pesadito allí", se excusó.

"Tengan cuidado..."

Un vecino de la villa, que además tiene instalada en la entrada del predio usurpado una parrilla ambulante en la que vende asado y choripanes, le dio la razón al custodio. "¿Qué hacen ustedes acá?... Tengan cuidado con la cámara (fotográfica), porque pueden tener problemas", dijo en tono amenazante al equipo periodístico de LA NACION.

Otro hecho indicativo del crecimiento de la villa es que ya cuentan con luz eléctrica, agua y cloacas, lo que no ocurría un año atrás.

Pero Franco negó que esto implique -por parte del gobierno porteño- una aceptación de la permanencia de los usurpadores. "No le reconocemos al lugar el rango de villa, se trata de un asentamiento precario que ha sido levantado sobre terrenos de la Reserva Ecológica, los que vamos a recuperar", aseguró.

"Al ser terrenos intrusados, allí no se pueden aplicar los programas de urbanización y transformación de villas en barrios, que sí desarrollamos en otros asentamientos", agregó.

"Lo que sí debimos encarar, y de hecho lo llevó a cabo la Secretaría de Desarrollo Social porteña, fue la provisión y el tendido de energía eléctrica, de redes de agua potable, cloacales y pluviales, porque las condiciones de vida y salubridad en el asentamiento constituían un verdadero peligro para sus habitantes", aclaró Franco.

Según explicó, esas redes de servicios esenciales terminaron de colocarse en marzo último y "en el caso de la luz, en agosto último se terminó de regularizar una red de conexiones que estaba instalada en forma precaria y riesgosa para los habitantes del lugar.

Ellos antes estaban colgados de la provisión de energía de la Reserva Ecológica, lo que ocasionaba además continuos cortes de energía. Por eso solicitamos a Edesur que instalara un buzón de toma de electricidad con una subida individual para el asentamiento", dijo. El costo de la luz lo sigue pagando la Ciudad, según admitió el funcionario.

La CMV es la encargada de desarrollar el proyecto de urbanización de este tipo de barrios, pero Franco se preocupó por reiterar que no está previsto encararlo en los terrenos cercanos a la Fuente de las Nereidas.

Mesa de negociación

Según anunció, "desde hace un mes se conformó una mesa de negociaciones en la que comenzamos a discutir con los habitantes diferentes alternativas para que abandonen el lugar. El objetivo es acordar la salida de todos los habitantes del predio en el corto o mediano plazo", sostuvo.

Franco prefirió no brindar mayores precisiones sobre cuándo los usurpadores abandonarán el predio. "En el curso de 2004 el problema estará totalmente resuelto", agregó. (Ver aparte)

Pero al menos "el Polaco" no pareció muy dispuesto a dejar el predio. "De acá no nos van a poder sacar, porque hay muchos chicos", arriesgó.

Según datos de la Comisión Municipal de la Vivienda, en la ciudad hay 17 villas y dos núcleos habitacionales transitorios (NHT; Avenida del Trabajo y Zavaleta, que no son tan precarios como las villas, pero tienen carencias similares).

Actualmente viven en ellos 115.936 personas. Los registros dan cuenta de 30.000 familias y 25.131 viviendas.

Fuente: La Nación (Argentina)
Noviembre 27, 2003