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La catástrofe del Prestige ya ha supuesto
un coste de 1.500 millones de euros
Un año después del hundimiento, WWF/Adena publica
el informe ‘La marea sigue’ en el que analizan las repercusiones
ambientales, económicas y legales de la catástrofe
El 13 de noviembre se cumple un año desde que el Prestige se hundió cerca
de las costas gallegas. La organización ecologista WWF/Adena hace
balance, en el informe La marea sigue, de los impactos que ha causado
la tragedia y detalla algunas recomendaciones para no olvidar que esta
catástrofe sigue viva
Según el informe, las cifras que arroja la estimación del
desastre no pueden ser más explícitas. 64.000 toneladas
de fuel vertidas finalmente, de las que entre 5.000 y 10.000 se hallan
todavía a la deriva y alcanzan de forma periódica la costa.
Más de 3.000 kilómetros del litoral afectado y unos 30.000
pescadores perjudicados sitúan las dimensiones de la catástrofe
como la peor marea negra de la historia tras la protagonizada hace más
de una década por el Exxon Valdez en Alaska. Adena calcula que
el hundimiento ha costado hasta el momento 1.500 millones de euros y,
en esta década, se prevén unas pérdidas por valor
de 8.000 millones de euros.
A pesar de los mensajes triunfalistas del gobierno español, WWF/Adena
considera en su informe que las repercusiones medioambientales del naufragio
del Prestige aún están por determinar.
Según la organización, se tardará entre dos y diez
años en recuperar los ecosistemas gallegos, las profundidades
marinas están seriamente dañadas afectando a la reproducción
de las especies y la limpieza visual del chapapote en las costas no ha
solucionado el problema del impacto ecológico de esta marea negra.
Asimismo, WWF/Adena resalta en su informe la premura con la que se ha
reabierto la actividad pesquera y marisquera tras el accidente. Exige
transparencia sobre los alimentos que se puedan consumir y reclama prudencia
en las capturas hasta que no se evalúe el daño real producido
sobre las especies.
Repercusiones socioeconómicas y legales
En el terreno socioeconómico, el informe destaca la posible desestructuración
del sector pesquero, los más visiblemente afectados por el desastre.
Adena se muestra crítica, a su vez, con el Plan Galicia promovido
por la Administración para la reactivación económica
de la zona. Según la organización, se trata de un plan “desarrollista,
que no ayuda a recuperar los ecosistemas y recursos afectados”.
Por lo que respecta al ámbito legal, WWF/Adena se muestra satisfecha
de los avances producidos en seguridad marítima a raíz
del accidente. Pero alerta en su informe sobre la posibilidad de que
se ralenticen o paralicen las reformas necesarias que garanticen el transporte
seguro de sustancias peligrosas sobre nuestras aguas. Para la organización,
es necesario seguir mejorando la legislación del tráfico
marino internacional.
El informe La marea sigue concluye con algunas recomendaciones que la
organización ecologista consigna con el fin de que las consecuencias
del Prestige no se olviden.
Para ello, pide transparencia en la información y que se realice
una política de investigación en profundidad sobre el desastre.
Asimismo, demanda un auténtico plan de recuperación ambiental
para las zonas afectadas de manera que se facilite su regeneración.
por Javier Delcán
Fuente: Canal Solidario
Noviembre 10, 2003
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