La ONU estudia incluir todas las formas de amianto en la lista de productos peligrosos

Roma, 18 nov (EFE).- Todas las formas de amianto podrían ser incluidas en el elenco del Convenio de Rotterdam sobre comercio de productos químicos peligrosos, lo que impondría limitaciones a su exportación y venta en el mercado internacional. La propuesta será estudiada esta semana en una reunión en la capital italiana organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUE), los dos organismos promotores del Convenio de Rotterdam.

Según informó ayer un comunicado de la FAO, se pretende incluir el amianto y todos sus derivados en la lista internacional de productos químicos que no pueden exportarse a menos que el país importador de su consentimiento explícito.

Algunos productos derivados del amianto, como la crocidolita, ya tiene limitaciones en su comercio internacional. El amianto se utiliza fundamentalmente como aislante en la construcción, aunque su carácter cancerígeno ha llevado a la industria a buscar productos alternativos para la mayor parte de sus aplicaciones.

Diversos países, como Australia, Chile y los de la Unión Europea ya han prohibido o limitado en gran manera la importación de amianto.

El Convenio de Rotterdam exige que las sustancias químicas o los plaguicidas peligrosos prohibidos o sometidos a restricciones en al menos dos países en dos zonas del mundo diferentes no puedan ser exportados si no es con el acuerdo explícito del país importador.

Este convenio fue suscrito en septiembre de 1998 por 60 Estados, aunque su entrada en vigor no será efectiva hasta que lo ratifiquen 50 países, si bien puede ser aplicado unilateralmente en su territorio por cada uno de los firmantes. La ONU espera que se alcance el medio centenar de ratificaciones el próximo año.

Durante la reunión en la capital italiana del Comité Intergubernamental de Negociación sobre el Convenio de Rotterdam se analizará también el plaguicida DNOC, empleado como insecticida, herbicida y fungicida. El DNOC es altamente tóxico para los seres humanos y representa un grave peligro para otros organismos.

Otro producto que podría ser incluido en la 'lista negra' -aunque no por ello dejarán de fabricarse- son los compuestos en polvo que contengan una mezcla de plaguicidas: benomilo (7 por ciento o más), carbofurán (10 por ciento o más) y tiram (15 por ciento o más), tras haberse detectado diversos casos de envenenamiento en Senegal.

En la actualidad, cuando hay más de 70.000 productos químicos disponibles en el mercado y 1.500 nuevos productos que se introducen cada año, muchos gobiernos encuentran extremadamente difícil controlar y manejar estas substancias potencialmente peligrosas.

El objetivo del Convenio de Rotterdam es proteger a millones de agricultores, trabajadores, consumidores, además del medio ambiente, de los productos químicos peligrosos.

Una de sus mayores preocupaciones es el hecho de que muchas substancias que están prohibidas o severamente limitadas en los países industrializados se sigan comercializando y empleando en las naciones en desarrollo.

Fuente: Tecnología Ambiental
Noviembre 18, 2003