Hoy entra en vigor la normativa europea sobre autorización y etiquetado de transgénicos

La normativa sobre el etiquetado de los organismos genéticamente modificados (OGM) que servirán como alimentos para animales y personas entra hoy en vigor, después de cumplirse los 20 días desde la
publicación de la norma en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE).

La nueva normativa establece en un 0,9 por ciento el umbral mínimo a partir del cual debe notificarse la presencia de un transgénico en el etiquetado. Además, el texto fija un máximo de 0,5 por ciento para la
presencia de OGM no autorizados durante un período transitorio de tres años.

Asimismo, incorpora un procedimiento único de autorización bajo la responsabilidad de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y por un período renovable de diez años, y prevé que en la lista de
ingredientes o en la etiqueta figure la mención "modificado genéticamente" o "producido a partir de (...) modificado genéticamente", en caracteres del mismo tamaño que la de los ingredientes.

También se garantiza la trazabilidad del OGM, esto es, la posibilidad de investigar el origen y el recorrido de un transgénico antes de llegar al consumidor y de actuar así en caso de que se revele dañino
para el medio ambiente o la salud humana.

En la actualidad, había dieciocho productos con OGM que estaban a la venta desde 1998 en el mercado europeo (distintas variedades de maíz, colza, soja, tabaco, endivia, algodón, remolacha azucarera, patatas, flores, achicoria y varios tipos de aceites).

Todos estos OGM podrán seguir comercializándose aunque sus propietarios tendrán que presentar un nuevo informe de evaluación de riesgos. En España, hasta el momento, se han cultivado 35.000 hectáreas de distintos transgénicos de maíz.

Siguientes pasos

A partir de mañana, las compañías tendrán un plazo de seis meses para aplicar el etiquetado a los transgénicos que sean autorizados por la UE. El Comité de la Cadena y Seguridad Alimentaria de la UE estudiará el próximo lunes la autorización de los primeros transgénicos de maíz bajo la normativa europea.

De esta forma, se pondrá fin a la moratoria de 'facto' que la UE ha mantenido desde 1998, con la justificación de que no contaba con un marco legislativo completo para el tratamiento de los transgénicos.

El embargo había sido impulsado por Francia, Italia, Bélgica o Austria, y respaldado por las organizaciones ecologistas. Dentro de la UE, lo censuraron Reino Unido, España o la Comisión Europea, y fuera, los principales productores de transgénicos: Argentina, Canadá y sobre todo Estados Unidos, cuyo presidente George W. Bush, lo relacionó con el hambre que sufre el continente africano.

Fuente: The Ecotimes
Noviembre 07, 2003