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DESARME:
Armas nucleares ya matan a millones
LA HABANA (IPS) Los casos fatales de cáncer en humanos causados
por ensayos nucleares podrían llegar a 2,4 millones en un futuro
no muy lejano, advirtió una organización pacifista durante
una reunión de desarme realizada en la capital cubana.
La Internacional de Médicos para la prevención de la guerra
nuclear (IPPNW, por sus siglas en inglés) consideró que
la prohibición de esas pruebas es esencial para prevenir una "devastación
de la salud humana y del entorno" y detener la espiral armamentista.
Según IPPNW, que agrupa a unos 200.000 médicos de 80 países,
los ensayos atómicos atmosféricos dejaron 430.000 víctimas
de cáncer hasta 2000.
"Eventualmente, en un futuro no muy lejano, llegarán a los
2,4 millones", dijo Carlos Pazos, representante de esa organización
ante la conferencia del Organismo para la Proscripción de las
Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Opanal).
El informe presentado por la IPPNW indica que el impacto del desarrollo
de las armas nucleares se ha sentido especialmente "sobre poblaciones
indígenas (en general) o en los grupos aborígenes minoritarios
de Australia, en los habitantes de las islas de la Micronesia y de la
Polinesia", entre otros.
Esta organización, galardonada en 1985 con el premio Nobel de
la Paz, manifestó también preocupación por el uso
de uranio empobrecido en al menos cuatro conflictos armados realizados
por Estados Unidos en los últimos años.
A su juicio, la contaminación radiológica y tóxica
causada por el uranio empobrecido se encuentra asociada con graves enfermedades
que afectan a la población civil y militar involucradas en esos
enfrentamientos.
Otros expertos consultados por IPS recordaron que la radiactividad de
esa sustancia utilizada para fabricar proyectiles, generalmente en aleación
con titanio, es la mitad de la del uranio natural, pero conserva gran
toxicidad.
La insistencia en su uso "evidencia un claro intento de habituar
a la opinión pública en el conocimiento del uso de la radiación
en el campo de batalla como precursor de las propias armas nucleares",
alertó IPPNW.
La preocupación por la amenaza de las armas nucleares para la
salud y el ambiente fue compartida por delegados reunidos en la Habana
el miércoles y el jueves de los 33 estados miembros de Opanal,
el organismo rector del Tratado de Tlatelolco.
"La sola existencia de armas nucleares constituye una amenaza para
la supervivencia de la humanidad", alertaron en la Declaración
de La Habana, suscrita al término de esta cita, a la que también
asistieron representantes de organismos internacionales vinculados al
tema.
El Tratado de Tlatelolco, que proscribe las armas nucleares en América
Latina y el Caribe, fue abierto a la firma de las naciones de la región
en 1967 en la capital mexicana y entró en vigor el 24 de abril
de 1969, aunque Cuba ratificó su adhesión sólo el
año pasado.
La Declaración de la Habana subraya que, con la ratificación
cubana del acuerdo, entró en pleno vigor y se consolida "la
primera Zona Libre de Armas Nucleares establecida en una región
densamente poblada".
En el documento también se hizo un llamamiento a los países
poseedores de ese tipo de material bélico para que "den plenas
garantías a todos los estados miembros de Zonas Libres de Armas
Nucleares de que no usarán o amenazarán con el uso" del
armamento atómico.
Además, se plasmó la decisión de solicitar la "revisión
de las declaraciones formuladas por las potencias nucleares que son Parte
de los Protocolos I y II para su eventual retiro o modificación".
En el primero de esos mecanismos, los Estados que no son de la región,
pero tienen territorios bajo su administración en la zona de aplicación
del tratado, se comprometen a respetar el estatuto de desnuclearización
para fines bélicos.
Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Holanda ratificaron ese
instrumento.
El Protocolo II compromete a las potencias nucleares --China, Estados
Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia-- a respetar el estatus
sin este tipo de armamento de la zona de aplicación del tratado.
Pero documentos de trabajo a disposición de los delegados permitieron
esclarecer que esas declaraciones interpretativas del Pacto dejan abierta,
en algunos casos, la posibilidad de usar armas atómicas en "legítima
defensa".
Otros, como Rusia, que heredó los acuerdos de la desaparecida
Unión Soviética, se reservan "el derecho de revisar
sus obligaciones" en el acuerdo ante eventuales acciones realizadas
por países parte del pacto que sean incompatibles con el estatuto
de desnuclearización.
En tanto, Estados Unidos considera que el posible ataque de un país
del área, apoyado por una potencia nuclear, sería "incompatible
con las obligaciones" del Tratado de Tlatelolco.
por Patricia Grogg
Fuente: IPS (International Press Service)
Noviembre 14, 2003
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