Anoche, desde
el aeródromo de La Cumbre, José Manuel
de la Sota le aseguró a Clarín que "no se registraron
víctimas personales ni tampoco se ha quemado ninguna vivienda",
y apuntó que "los 250 evacuados y autoevacuados están
refugiados en casas de sus familiares y vecinos".
De la Sota, que regresó de Buenos Aires por la tarde "a
ponerse al frente del operativo", señaló que "el
fuego no se prende solo. Son irresponsables los que lo inician y esto
nos cuesta millones. El que prende fuego hoy es un asesino", acusó.
A pesar de los seis aviones hidrantes (tres de la provincia y tres
de la Nación que el cordobés le pidió directamente
al presidente Néstor Kirchner) y los esfuerzos de los bomberos
y de la gente, algunas zonas se convirtieron en verdaderos infiernos
por los incendios avivados por la sequía, las temperaturas que
rozan los 40 grados y los fuertes vientos.
En algunos pueblos, ante la escasez de agua, la gente se defendió del
fuego con contrafuegos. Al menos, esa pareció ser la única
salida para Tala Cañada, en Traslasierra, a unos 75 kilómetros
al norte de Mina Clavero.
En la tarde de ayer, sus 150 pobladores sintieron pánico ante
las llamas de más de 20 metros que incendiaban los campos y
ardían en el cielo a sólo 800 metros de sus casas. Al
caer la noche, todos estaban preparados para una posible evacuación.
En Los Cocos, el fuego dañó campos, pinares y la estructura
de la aerosilla —uno de sus principales atractivos turísticos.
En tanto que en La Cumbre, los focos de incendios llegaron a pocos
metros del Golf Club y alcanzaron los jardines de algunas viviendas.
Marta Platía. CORDOBA AGENCIA. - cordoba@clarin.com
Fuente: Clarín (Argentina)
Noviembre 25, 2003 |