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El consumo energético de cada familia provoca la emisión
de 5 toneladas CO2 al año
El consumo energético anual de cada familia española provoca
la emisión de 5 toneladas de CO2 a la atmósfera, indicó ayer
el director de la Oficina Española de Cambio Climático,
Javier Rubio. De ellas, dos toneladas corresponden al consumo de energía
eléctrica a lo largo de un año, explicó Javier Rubio
durante la inauguración del III Seminario Internacional sobre
Cambio Climático, que organizan el Ministerio de Medio Ambiente
y la Fundación Gas Natural.
Por otro lado, cada hogar español consume anualmente en concepto
de iluminación el equivalente a emitir a la atmósfera 352
kilos de CO2 y sustituir en cada hogar una bombilla convencional por
otra de bajo consumo evitaría la emisión de 700.000 toneladas
de CO2.
Javier Rubio ilustró con estos datos la responsabilidad de cada
ciudadano en las emisiones de gases con efecto invernadero y pidió mayor
concienciación e implicación en la lucha contra el cambio
climático.
Señaló que las emisiones españolas de gases de
efecto invernadero en 2001 superaron los 383 millones de toneladas, lo
que supone 93 millones de toneladas más (un incremento de un 32
por ciento) que en 1990, año de referencia de los compromisos
de Kioto, que para España y en el período 2008 a 2012 es
de no superar un incremento del 15 por ciento respecto de 1990.
Las emisiones de gases proceden de fuentes diversas como producción
de energía (26 por ciento), transporte (24 por ciento), combustión
industrial (16 por ciento), procesos industriales (7,7 por ciento), agricultura
(11,2 por ciento), residuos (4 por ciento) y otras quemas de combustible
(9,3 por ciento).
Según Javier Rubio, de las familias españolas depende
el 31 por ciento del consumo final de energía, por lo cual 'nuestros
hábitos de uso y consumo tienen mucho que ver con los niveles
de emisión y, por lo tanto, con nuestro acercamiento o distanciamiento
al objetivo marcado en Kioto'.
También el uso del automóvil provoca emisiones significativas,
ya que un coche medio emite unos 180 gramos de CO2 por kilómetro,
es decir 18 Kilogramos de CO2 por cada 100 kilómetros y cada litro
de gasolina consumida por un coche emite a la atmósfera 2,8 kilogramos
de CO2, además de otros contaminantes.
Los atascos diarios en una gran ciudad causan la pérdida de más
de 200.000 horas y un consumo de más de 2 millones de litros de
combustible al día.
Con el fin de minimizar los requerimientos energéticos en viviendas
y centros de trabajo, Javier Rubio propuso 'mejorar el aislamiento, ya
que instalar burletes en puertas y ventanas ahorra entre un 5 y un 10
por ciento de energía e instalar dobles ventanas ahorra un 20
por ciento de consumo de energía'.
También sugirió 'hacer un uso racional de los aparatos
de calor y refrigeración, puesto que cada grado de temperatura
que aumentemos consume entre un 5 y un 7 por ciento más de energía'.
Señaló la conveniencia de 'apagar luces innecesarias y
hacer un uso moderado del agua; colaborar en el reciclaje y recogida
selectiva de residuos y hacer un uso eficiente de los aparatos y electrodomésticos'.
En cuanto al transporte, pidió que los ciudadanos utilicen siempre
que puedan el transporte público, que al comprar un coche nuevo
consulten la etiqueta energética y que consideren que el consumo
aumenta en función de la velocidad, dado que aumentar la velocidad
un 20 por ciento significa un aumento de un 44 por ciento en consumo.
Fuente: Portal del Medio Ambiente (España)
Noviembre 21, 2003
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