Europa registró este verano los índices más elevados de contaminación de la última década

Los resultados preliminares de un estudio de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, en sus siglas en inglés) revelan que en el verano pasado se registraron los niveles más altos de contaminación atmosférica en Europa de, al menos, la última década. Más de la mitad de los países estudiados, y en especial, Bélgica, Francia y España, superaron el umbral de precaución con niveles superiores de contaminación a los recomendables para la salud humana.

El calor estival, combinado con las emisiones contaminantes, como las del tráfico y la industria, ha tenido unas repercusiones drásticas para el medio ambiente europeo. Además de los graves incendios que acabaron con miles de hectáreas forestales, y la fuerte sequía, la contaminación atmosférica, causante de gran número de enfermedades, se disparó.

De los 31 países europeos estudiados por la EEA en 2003, 23 registraron en verano niveles de contaminación muy por encima del límite de los 180 microgramos por metro cúbico, umbral a partir del cual se considera que la salud humana corre riesgos. Los países que se han visto más afectados por este problema son Alemania, Suiza, Francia, Bélgica, Italia y España. No obstante, la mayoría de los países europeos rebasaron en algún momento del verano los límites de contaminación atmosférica establecidos. De hecho, tan sólo los países nórdicos, los bálticos e Irlanda lograron mantener sus niveles de contaminación por debajo de los 180 microgramos.

El problema, según la EEA, es que es probable que esta situación se repita próximamente si Europa no adopta medidas drásticas. La UE se ha fijado el objetivo de reducir en un 30% los contaminantes del ozono de aquí a 2010. Para ello, será necesario aplicar medidas más estrictas.

En el pasado Consejo de ministros de la UE de Medio Ambiente, celebrado el 27 de octubre en Luxemburgo, la delegación francesa, apoyada por la española y la griega, propuso un método más sistemático para el intercambio de información entre los Estados miembros sobre esta cuestión y para una mejor coordinación de las políticas nacionales. Los ministros estudiaron igualmente la estrategia presentada por la Comisión Europea sobre Medio Ambiente y Salud. Este plan pretende profundizar en las investigaciones acerca de las enfermedades ligadas a factores medioambientales, para reducir el número de casos, mejorando nuestro entorno.

Con esta estrategia, junto con algunas medidas complementarias, la UE espera poder proteger la salud de sus ciudadanos y el medio ambiente de los riesgos de la actividad humana. Cabe destacar que, desde el pasado mes de septiembre, los Estados miembros no sólo deben informar a sus ciudadanos cuando la contaminación atmosférica exceda los 180 microgramos, sino que también deben instar a tomar precauciones cuando los niveles de ozono troposférico estén por encima de 360 microgramos.

Fuente: Aquí Europa
Noviembre 04, 2003