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Buenos Aires, la más ruidosa
La ciudad de
Buenos Aires padece un altísimo nivel de contaminación
sonora como consecuencia de la falta de reglamentaciones más estrictas
en la prevención de ruidos molestos y la insuficiencia de los
controles que garanticen el cumplimiento de las normas vigentes.
La principal causa de contaminación son los colectivos y camiones
que no cuentan con ningún dispositivo reductor de ruidos. Una
mayor exigencia en esta materia para los vehículos permitiría
reducir el problema.
La emisión de ruidos provoca la degradación de las condiciones
de vida, ya que los bocinazos, los caños de escape en mal estado,
la aceleración furiosa y la abusiva utilización de sirenas
y alarmas provocan daños cotidianos.
Lo mismo puede decirse de los locales que sin estar debidamente aislados
emiten música a niveles inadmisibles para su vecindario. El deterioro
de los trenes y subtes se manifiesta en el mantenimiento de niveles de
ruido, que en algunos casos —como sucede, por ejemplo, en la línea
C de subte— llegan a ser extremos.
Estos fenómenos han convertido a Buenos Aires en la ciudad más
ruidosa de Latinoamérica, y esto a pesar de que la Constitución
porteña, y otras leyes, expresamente persiguen contrarrestar la
contaminación sonora.
Sean ruidos causados por vehículos o sean provenientes del ámbito
privado, lo cierto es que existen herramientas legales que fijan responsabilidades.
Pero las normas, como tantas otras que reglamentan el uso del espacio
público, quedan como letra prácticamente muerta por la
insuficiencia de los controles.
La ciudad de Buenos Aires es la más ruidosa de Latinoamérica,
principalmente por los colectivos y camiones. Esto se debe a la insuficiencia
de reglamentaciones y de controles sobre el cumplimiento de las existentes.
Fuente: Clarín (Argentina)
Noviembre 28, 2003
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