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En favor de las aves
Ante la paulatina degradación de los habitats, la contaminación
ambiental y el tráfico ilegal de fauna que pone en gravísimo
riesgo a las aves silvestres y a los ambientes en que viven, es muy positivo
que todos los argentinos apoyemos los esfuezos de quienes han comprendido
la importancia de la conservación y la preservación de
la diversidad biológica. De allí, la trascendencia de la
reunión multidisciplinaria efectuada en Buenos Aires para presentar
el programa "Areas de importancia para la conservación de
las aves en la Argentina", que contó con la presencia, entre
otras personalidades, de doce representantes del consejo mundial de BirdLife
international, la mayor confederación internacional de entidades
ornitológicas.
Dicho programa determina cuáles son los sitios clave del mundo
aptos para lograr el objetivo de preservar y conservar la biodiversidad.
Han sido ubicados 7000 lugares de esas características, en 130
países. Pero la labor es tan intensa y sostenida que se prevé llegar
a 12.000 áreas para la protección de las aves silvestres
amenazadas, durante 2004.
Africa y Europa ya han difundido la selección de sus áreas,
mientras que en los demás continentes se está avanzando
en esta cuestión. Los países integrantes de la Unión
Europea, por ejemplo, promueven sanciones para quienes no colaboren con
la protección, marcando un rumbo que señala una política
cuya aplicación también sería, sin duda, sumamente
deseable para el Mercosur.
Mediante la coordinación local de Aves Argentinas se dio a conocer,
pues, la ubicación de las primeras seis áreas de nuestro
país. Ellas son las de Sierra Morena (Misiones), Bañados
del Saladillo (Córdoba), El Ñandubaysal (Entre Ríos),
Cuenca del Aguapey (Corrientes), Reserva Ecológica El Bagual (Formosa)
y Reserva Natural Otamendi (Buenos Aires). Además, fueron evaluadas
otras 300 áreas y aún resta efectuar un taller sobre la
Patagonia.
Los argentinos -fue subrayado- debemos hacernos responsables de la conservación
de las áreas de pastizales, seriamente amenazadas en todo el globo
por causa de la incidencia creciente de las explotaciones agrícolas,
ganaderas y forestales, que arrinconan y amenazan a 20 especies diferentes
de aves.
Es altamente plausible que nuestro país contribuya al mantenimiento
de las propiedades naturales de sus ecosistemas, desarrollando su uso
sostenible y teniendo presente que se trata, sencillamente, de preservar
el mejor entorno para el futuro de nuestros hijos.
Fuente: La Nación (Argentina)
Noviembre 26, 2003
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