Ballenas: Islandia protesta

Japón y Noruega lideran la campaña para reanudar la caza de ballenas.

Islandia se retiró de la Asamblea General de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) tras ser rechazado su ingreso como miembro de pleno derecho por segunda vez.

"Islandia considera totalmente inaceptable lo ocurrido ayer. Ha ido muy lejos y no podemos aceptarlo", indicó Stefan Asmundsson, delegado islandés.

En su reunión anual, que se celebra en el puerto de Shimonoseki, en el oeste de Japón, los delegados del organismo decidieron excluir a Islandia por 25 votos contra 20.

Islandia quería formar parte de la Comisión, sin excluir la posibilidad de explotar comercialmente las ballenas.

Noruega y Japón presentaron la petición para el ingreso de Islandia, al considerar que podría contar con su apoyo para reforzar el grupo a favor de la caza de ballenas.

Otras decisiones

La CBI también rechazó la creación de un santuario ballenero en el Océano Atlántico, una propuesta adelantada por Brasil.

La delegación japonesa argumentó que los santuarios son innecesarios, porque los mamíferos ya están protegidos por la moratoria firmada en 1986.

La propuesta de crear otro santuario en el Pacífico Sur tampoco consiguió la mayoría necesaria en la votación.

Sin embargo, para Andrés Rozental, de la comisión de México, uno de los países que se opone a la caza de ballenas y proponía la creación de más santuarios, "este año la derrota fue menor en proporción de votos a la del año pasado".

La comisión acordó mantener los dos únicos espacios de protección para las ballenas: uno en el océano Antártico, que fue creado en 1994, y el del océano Índico, creado en 1979.

Fricciones

Japón argumenta que los santuarios son innecesarios.

Japón ha estado liderando una campaña para reanudar la caza de ballenas, prohibida 15 años atrás.

En los próximos días, el país sede de la reunión buscará conseguir apoyo para su programa de investigación que actualmente contempla el sacrificio de 500 ejemplares por año.

Según el gobierno japonés, algunas especies son tan abundantes que representan una amenaza para las reservas de peces.

Estados Unidos señala que las acusaciones son falsas y representan un intento de responsabilizar a las ballenas por problemas derivados de la sobrepesca.

Seis países se han unido a la Comisión Ballenera Internacional recientemente y se cree que cuatro de ellos respaldan la posición japonesa.

Grupos ambientalistas han acusado a Japón de comprar lo votos de los nuevos miembros a cambio de entregar ayuda.

Por su parte, el comisionado Andrés Rozental afirmó sobre la campaña japonesa que "estas prácticas de pagar los gastos de delegaciones e insistir cada vez más en la inclusión de países que de hecho no tiene que ver con el asunto de ballenas es una práctica que socava el propósito de un organismo internacional; no es una práctica que consideremos honesta".

Fuente: BBC
Mayo 21, 2002