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LA INUNDACION EN SANTA FE: CLARIN ENVIO A ANALIZAR
MUESTRAS TOMADAS EN TRES BARRIOS INUNDADOS
Santa Fe: el agua estancada tiene un alto
nivel de contaminación
Contiene bacterias que favorecen la propagación
de enfermedades como la hepatitis. Pero el agua que sale de las canillas
es potable.
El agua sigue estancada en diferentes barrios de Santa Fe. Por esas calles
anegadas, a diario, van y vienen personas que se dedican a rescatar artefactos
de sus casas. Ningún organismo de Santa Fe alertó hasta ahora
a la población del riesgo que implica estar en contacto con esas
aguas. Tampoco, según dijeron autoridades provinciales y municipales,
ningún ente oficial ordenó un análisis de esas aguas.
Clarín encargó uno. Y el grado de contaminación bactereológica
que se halló es peligroso.
Del análisis de las muestras tomadas por Clarín surge que
en el agua hay una fuerte presencia de escherichia coli (bacteria típica
de los excrementos humanos) y de pseudomonas aeruginosa, una bacteria que
produce desde infecciones en la piel hasta neumonías.
Las muestras fueron tomadas en envases asépticos, el viernes pasado,
en tres barrios diferentes de Santa Fe que aún seguían inundados.
De su análisis se encargó el laboratorio de Microbiología
de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad del
Litoral (UNL).
La primera muestra de agua se tomó del frente de una casa ubicada
en Mendoza 4428, barrio Santa Rosa de Lima; la segunda, en la esquina de
Pedro Centeno y Presidente Perón, barrio Barranquitas Oeste; y la
tercera, frente a la casa ubicada en Domingo Silva 4015, barrio Barranquitas.
La cuarta muestra fue tomada de una canilla que está en el jardín
delantero de esa misma casa del barrio Barranquitas. De ese grifo, conectado
a la red de agua corriente, tomó agua durante diez días el
dueño de esa casa, Daniel Mendoza. Durante toda la inundación
el hombre permaneció en el techo de su vivienda para controlar que
no se la saquearan. "Tenía una manguera conectada a esta canilla
y así me la subía al techo", recordó Mendoza.
El resultado de esta última muestra sobre el agua de la canilla
dio bien. Las bacterias aerobias totales que se hallaron fueron "44
por mililitro", las bacterias coliformes totales fueron menores a
"dos", escherichia coli marcó "cero" y pseudomonas
aeruginosa dio "ausente". Todos esos niveles se encuentran dentro
de los parámetros para que según la ley 11.220 de la
provincia de Santa Fe el agua sea apta para consumo humano.
El riesgo sanitario sí está en las muestras que fueron
tomadas de las calles. Por ahí caminan, descalzos o con calzados
como zapatillas, cientos de personas al día. Cuando sus piernas
salen del agua se les ve que tienen lastimaduras en las piernas y pies
y que sólo se protegieron con bolsas de nailon.
La muestra que reveló la presencia más alta de escherichia
coli fue la tres: ahí se encontraron "5.000 UFC" (Unidades
Formadoras de Colonias) por mililitro de agua. Es probable que en esa calle
la gente que vivía en sus techos arrojara sus excrementos directamente
al agua. Para que el agua sea apta para el consumo humano no debe hallarse
una sola unidad de escherichia coli".
Los siguientes son los niveles más altos que se encontraron, por
mililitro, en todas las muestras. En la número 2 se hallaron 150.000
UFC de bacterias aerobias totales (en el agua potable el límite
es 44); en la muestra 1 se encontraron 4.500.000 bacterias coliformes totales
(debe ser menor a dos en el agua apta para consumo); y en la 2 se determinó
la presencia de 11 UFC de pseudomonas aeruginosa (no debería haber
ninguna).
Pero de estas aguas sólo beben los animales. Ningún ser
humano se atrevería a tomar una sola gota: su color amarronado y
olor inmundo ya adelantan que es altamente tóxica.
"El peligro de este agua no radica en que alguien la vaya a beber",
explicó a Clarín Juan Carlos Basílico, doctor en Química
y secretario Académico de la Facultad de Química de la Universidad
del Litoral. "Lo que sí es seguro es que, si ésta fuera
el agua de una laguna, en todos lados veríamos carteles de Peligro:
Aguas Contaminadas", agregó.
Para saber qué virus hay también en estas aguas se debería
haber realizado otro análisis, pero la Facultad no cuenta con la
tecnología necesaria. Sin embargo, según Basílico,
"es un hecho que cuando se encuentran bactereológicos como
los de estas muestras también se pueden hallar virus como el de
la hepatitis o microorganismos patógenos como el de la leptospirosis".
Algunas de estas enfermedades aparecieron en estudios sanitarios (ver Ya
detectaron 24 casos...).
De acuerdo con el doctor José Eduardo Hadad, director de la carrera
de Medicina de la Universidad del Litoral, "la gente que tiene lastimaduras
y camina por esas aguas puede contagiarse de tétanos o sufrir infecciones
que, si no son tratadas a tiempo, podrían transformarse en una septicemia".
No sólo los que están lastimados corren riesgo. Un experto
en salud de la provincia de Santa Fe que trabaja como consultor del Banco
Mundial aseguró que el simple contacto de la piel con el agua contaminada
ya es peligroso. Y más aún si uno, tras haber tocado el agua,
se lleva las manos a la boca. Ahí el riesgo dijo ese médico
es pescarse todas las diarreas posibles incluidas la tifoidea y el
cólera, meningitis bacteriana, hepatitis y leptospirosis.
Fuente:Clarin
Mayo 13, 2003
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