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Un sondeo realizado por Greenpeace demuestra
que Europa rechaza la energía sucia y exige apoyo a las energías
limpias
La nueva Constitución europea debería
abolir el Tratado Euratom, que confiere privilegios a la energía
nuclear
Los europeos dicen claramente NO a la energía nuclear.
El 71% de la población europea apoya el abandono progresivo de la
energía nuclear en la Unión Europea (UE), siendo casi la
mitad de la población europea (45%) partidaria de este abandono
antes del 2010. Casi dos tercios de la población (un 62%) exige
la abolición del Tratado Euratom en la nueva Constitución
europea.
Estos son algunas de las conclusiones más importantes que se extraen
del sondeo de opinión encargado por Greenpeace a la empresa austriaca
MRM (Mark-Und Kommunikationsforschung), realizado a usuarios de internet
de los 15 países de la Unión Europea en abril de 2003. Estos
resultados son coincidentes con la opinión expresada por los españoles
en los diferentes sondeos de opinión realizados por el CIS.
El Tratado Euratom data de 1957 y se planteó en esa fecha, junto
con el Tratado Europeo del Carbón y del Acero (que quedará
sin efecto a finales de este año), desde una concepción obsoleta
de la energía, propia de aquellos tiempos. El Tratado Euratom confiere
una situación de privilegio a la energía nuclear, una situación
inaceptable en la actualidad, conocidos y demostrados ya sobradamente los
peligros e inconvenientes de la energía nuclear y su fracaso económico.
Sin embargo, la Convención Europea, presidida por Valery Giscard
dEstaing, está preparando un borrador de la futura Constitución
europea y ha propuesto que el Tratado Euratom sea un apéndice de
dicha Constitución. Greenpeace califica de inaceptable esta situación,
dado el rechazo de la mayoría de la sociedad europea a la energía
nuclear y la exigencia de los europeos de dotar a la UE de un modelo energético
sostenible basado en energías limpias (energías renovables
y tecnologías de ahorro y eficiencia energética). Greenpeace
ha realizado esta mañana una acción de protesta en el Atomium
de Bruselas, edifico simbólico de la energía nuclear. Activistas
de diferentes países europeos han escalado el edificio y desplegado
una pancarta con el texto No a una Constitución europea Nuclear.
Según el sondeo anteriormente citado, 17 años después
del accidente nuclear de Chernóbil, el 61% de los europeos aún
sienten temor ante la posibilidad de un accidente nuclear y sitúan
esta posibilidad como el suceso más grave y peligroso que puede
ocurrir en una central nuclear, seguido de la producción de plutonio
para fabricar armas nucleares (42%) y del robo o contrabando de materiales
nucleares para la fabricación de las llamadas bombas sucias
(40%). El transporte y almacenamiento de residuos radiactivos (34%) y el
hecho de que las centrales nucleares sean objetivo de ataques terroristas
(38%) son peligros clasificados como de alto riesgo para un
tercio de los europeos.
El sondeo muestra la opinión de los ciudadanos europeos
de que las energías renovables deberían ser la base del suministro
energético -declaró Carlos Bravo, responsable de energía
de Greenpeace- Actualmente el 6% del total de energía primaria
de la UE procede de fuentes de energía renovable como eólica,
hidráulica, solar, biomasa...siendo el actual objetivo llegar al
12% para el 2010. Sin embargo, el 70% de la población europea considera
que este porcentaje debería ser mayor.
Casi un 60% (un 57%, según el sondeo) apoyaría una tasa
adicional sobre la producción de electricidad a partir de energía
nuclear y combustibles fósiles (carbón, gas, petróleo)
para estimular la introducción de las energías limpias.
Simultáneamente a la acción de Greenpeace en el Atomium
de Bruselas y en la línea de proponer soluciones y alternativas,
Greenpeace ha presentado en esta misma ciudad en rueda de prensa conjunta
con la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA),
la última versión del informe conjunto de ambas organizaciones
Viento Fuerza 12. Este informe muestra las líneas estratégicas
para que el sector eólico, actualmente un sector que cuenta con
7 mil millones de euros, pueda llegar a suministrar el 12% de la electricidad
mundial que se demande en el 2020.
Viento Fuerza 12 demuestra como pueden estar instalados mil doscientos
gigawatios de potencia de energía eólica en el 2020 que crearían
cerca de 1,8 millones de empleos, reduciendo los costes de la tecnología
un 40% y evitando la emisión a la atmósfera de 11 mil millones
de toneladas de CO2, principal gas de efecto invernadero.
A finales de 2002, la potencia eólica instalada en todo el planeta
era cerca de 32.000 megawatios, potencia suficiente para satisfacer las
necesidades eléctricas de 40 millones de europeos. La potencia total
instalada en la Unión Europea creció un 33% llegando a 23
mil megawatios en diciembre de 2002. La electricidad producida es equivalente
a quemar 20 millones de toneladas carbón en una central térmica
convencional.
Es evidente el fracaso y el rechazo que genera el actual sistema
energético basado en energía nuclear y combustibles fósiles
entre los ciudadanos europeos -declaró Emilio Rull, responsable
de energía de Greenpeace- Existen alternativas, como la eólica
tanto en tierra como en mar, a estas energías sucias de manera que
podamos cambiar el actual sistema energético hacia energías
limpias y renovables
Fuente: Noticias.Info
Mayo 29, 2003
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