Greenpeace ofrece su apoyo a los países protectores de ballenas
La 55ª reunión de la Comisión Ballenera Internacional reunirá en Berlín a 18 países que, apoyados por Greenpeace, presentarán una nueva iniciativa para preservar la vida de las ballenas

La propuesta, en la que participa directamente España, supone un paso adelante para asegurar la conservación de estos mamíferos, sobre todo de las especies y poblaciones que se encuentran al borde de la extinción. Según Greenpeace, “la iniciativa llega en un buen momento y tiene en cuenta el amplio rango de amenazas que enfrentan actualmente los cetáceos en nuestros contaminados y sobre-explotados océanos”. Desde que en 1974 la organización ecologista iniciara sus campañas para denunciar la caza indiscriminada a que son sometidas las ballenas con fines comerciales -- por parte de países como Japón, Islandia y Noruega -- su lucha no ha tenido tregua. Su labor se ha desarrollado de forma pacífica en cada uno de los puntos donde se produjera la caza ilegal de estos cetáceos, contando con el respaldo masivo de la opinión pública mundial.

Javier Delcán En 1986 entró en vigor la moratoria internacional a la caza comercial de ballenas. Desde entonces, los países implicados, que veían con esta decisión el inicio de una recesión en sus intereses comerciales, han disfrazado su actuación con nombres como “caza ballenera a pequeña escala” o “caza científica”. La realidad es que se ha continuado con la matanza de ballenas poniendo en peligro la supervivencia de la especie.

Greenpeace, por su parte, ha mantenido la postura de que “la caza de ballenas es totalmente innecesaria porque actualmente todos los productos que se extraen de ellas pueden ser fácilmente sustituibles”.

Otros peligros

Aparte de la caza existen otras amenazas que planean sobre las ballenas. Las mareas negras, el cambio climático, el deterioro de la capa de ozono, la contaminación acústica, la sobre-pesca y las colisiones con embarcaciones son otros peligros a los que deben enfrentarse estos cetáceos. Algunas de estas especies y poblaciones, como la ballena franca del Atlántico Norte, el delfín baijí, la vaquita o la ballena gris del Pacífico noroccidental podrían extinguirse durante este siglo si no se toman las medidas oportunas de forma inmediata.

Ante esta situación de alerta, Greenpeace insta a todos los gobiernos, partidarios o no de la caza de ballenas, para que voten a favor de la iniciativa de Berlín y preservar, así, la vida de las ballenas. “Trabajando para conservar estos animales y enfrentando las amenazas que los acechan, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) estará trabajando para ayudar a recuperar globalmente los océanos, lo que permitirá que éstos continúen alimentándonos en el futuro”.

La iniciativa de Berlín necesita el apoyo de la mayoría de los países miembros de la CBI para ser adoptada. Se da la circunstancia de que Japón, uno de los países más proclives a proseguir con la caza de ballenas y sacar altos rendimientos comerciales con ella, ha empleado fondos de su programa de Cooperación Internacional al Desarrollo para comprar los votos de terceros países que, de esta forma, se alinearían a su lado. Otros países favorables a la caza de ballenas –como Noruega e Islandia- votarán también, probablemente, en contra.

Fuente: Canal Solidario
Mayo 28, 2003