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Inquietud por un basural a cielo abierto entre dos hospitales públicos
Santa María de Punilla. "Tenemos órdenes de la Dirección
de no permitir el acceso a la prensa", fue la tajante respuesta a
La Voz del Interior en la caseta de control del Hospital Colonia Santa
María ubicada a escasos metros de la ruta nacional 38. De todos
modos, el basural estaba en el lugar señalado, a 200 metros de este
establecimiento y a 400 del Hospital Domingo Funes, en terrenos del estado
provincial. El depósito de residuos causa inquietud entre algunos
vecinos y representantes de los empleados públicos.
Los hechos se desataron la semana pasada, cuándo un canal de televisión
cordobés registró el lugar ante las quejas de un vecino,
dando origen a la infranqueable orden de la directora del lugar, Miriam
Aran, que sin embargo accedió telefónicamente a la requisitoria
de este diario."Efectivamente, hay un basural", reconoció
la médica, señalando que era de "antigua data, en base
a un convenio entre el hospital y el municipio local, para que se arrojaran
restos de poda y hojas secas", puntualizó.
Aran admitió que en el predio, parte de las 420 hectáreas
estatales del lugar, se arrojaban "residuos domiciliarios, ya que
este hospital no genera patógenos por el tipo de enfermos que trata",
refiriéndose a las especialidades de salud mental, alcoholismo y
drogadicción que aborda.Por su parte, José Guillermo Andrade,
prosecretario zonal del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), opinó
diferente "Ocurre que aquí la Dirección anda muy mal,
ha cerrado servicios que hacen a los gastos de funcionamiento. No se respeta
el Comité de Bioseguridad, atinente a las medidas de salubridad
que debe respetar el establecimiento", enfatizó.
¿Ocultamiento?
Para acceder al oculto basural, celosamente preservado, este diario debió
dar un largo rodeo y recorrer alrededor de 10 cuadras por el interior de
los predios del hospital, rodeado por un tupido monte serrano a los pies
de las Sierras Chicas.
Llegar al lugar implicó salvar un árbol caído que
cerraba la huella, recientemente cortado a golpes de hacha, como así
metros más adelante un terraplén o talugo, que aún
preservaba las huellas de la pala mecánica que lo había levantado.El
entorno previno la llegada al basural: porcinos, ganado caballar y mular,
dieron la típica y lamentable señal de su cercanía
y dudosa fuente de alimentación de los animales.El lugar se encuentra
reciente y apresuradamente tapado con tierra, pero muestra los rastros
inequívocos de bolsas de residuos, como así restos de todo
tipo de comida maloliente.
Desde el basural se observan claramente las instalaciones del Hospital
Domingo Funes, que cuenta con un servicio privado contratado de recolección
de residuos patógenos. "En realidad aquí se han observado
también las bolsas rojas de los patógenos", advirtió
Andrade. El sindicalista dijo que "las responsabilidades recaen sobre
el Hospital Colonia Santa María, en cuyos predios se encuentra este
lugar. Es un peligro contra la salubridad".
Fuente: La Voz del Interior (Córdoba - Argentina)
Mayo 26, 2003
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