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Encuentro internacional
Especialistas en basura dicen que Buenos Aires
es una ciudad limpia
Analizaron y opinaron sobre problemas comunes de gestión
Funcionarios extranjeros especialistas en la ejecución y control
del servicio público de la recolección de basura y limpieza
de grandes ciudades participaron ayer de un encuentro internacional en
la materia para colaborar con el gobierno porteño en vistas al contrato
más importante que tiene la ciudad.
En una charla con LA NACION, sostuvieron que la impresión que se
llevan de la ciudad de Buenos Aires es "muy buena" y que "está
limpia".
"Que se levanten más toneladas de basura no quiere decir que
la ciudad esté más limpia", comenzó Núria
Badia i Brugués, de la Dirección de Servicios de Limpieza
Urbana de Barcelona, en referencia al cambio que propone el gobierno local
de cambiar el sistema de tonelaje por el de área limpia.
En Barcelona, "la empresa es responsable territorial del área
de la ciudad que le corresponde", informó Jordi Salvani i Sabaté,
de esa comuna. A cargo de la administración municipal queda la difusión
y las campañas de educación públicas, desde un Centro
de Coordinación, previsto en los contratos.
También en Barcelona existen cartoneros. "Aunque no son tantos.
Se llaman traperos. Están formalizados y tutelados por la administración.
Funcionan, como aquí, con un registro y acopian los desperdicios
en diversos centros en la ciudad", agregó i Sabaté.
Una situación similar se produce en Madrid. "El fenómeno
crece o disminuye según varía el precio del papel. Aunque
el rol de los selectores no está legislado, es tolerado por la administración",
explicó José Rodríguez Fuertes, del Departamento de
Residuos Sólidos, del ayuntamiento de la capital española.
Pepeneros y catadores
En México y en San Pablo, en tanto, los recolectores se denominan
pepeneros y catadores, respectivamente. En ambos casos están organizados
en cooperativas y, en convenio con el Estado, trabajan en plantas de separación
provistas por la comuna. Lo que se separa y comercializa es para ellos.
Los aportes de los extranjeros, sumados a las presentaciones formuladas
en la audiencia pública realizada el 8 y el 9 del mes último,
como también los informes del Instituto de Ingeniería Sanitaria
de la Facultad de Ingeniería de la UBA, son los últimos pasos
para determinar el contrato de recolección de residuos, que caduca
en 2004.
Laura Rocha
Fuente: La Nación (Argentina)
Mayo 15, 2003
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