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El Programa Araucaria y un falso debate
El Estado español con motivo de celebrarse la Conferencia Medioambiental
de Río+5 en 1997 asumió ante el mundo el compromiso de aportar
recursos para la protección de la biodiversidad en zonas ecológicamente
vulnerables y para la protección del conocimiento y las prácticas
tradicionales de los pueblos originarios, como lo exige el Art. 8J de la
Convención de Biodiversidad. Este compromiso se implementó
en diversas regiones del continente a través del denominado "Programa
Araucaria" y llegó a nuestros territorios por la gestión
de nuestra organización mapuche COM, bajo la denominación
proyecto "Liwenmapu" (Amanecer en territorio mapuche). Un aporte
económico que conseguimos los mapuche sin comprometer recursos públicos,
porque España lo aporta como subsidio no reintegrable y que viene
a sostener una experiencia inédita de co-manejo que sostenemos desde
hace tres años los mapuche y la administración Parques Nacionales,
que es ejemplo para el país. Se trata de la primera vez en la historia
institucional del Estado que las comunidades del Parque Lanín somos
parte de la planificación de las diversas vidas que forman parte
de nuestro wajmapu -territorio.
Esta experiencia es considerada subversiva para una política provincial
que apunta a exterminarnos jurídicamente, como lo demostró
el gobernador Sobisch a través del decreto 1.184, que quiere definir
quién es mapuche y quién no y a partir de allí darse
la facultad de otorgar o negar la personería jurídica. Y
es subversiva para quien a través de un decreto también vetó
la única ley sobre áreas protegidas de la provincia que había
sido aprobada por unanimidad en la Legislatura. Como también para
quien no ha ejercido ningún control ambiental ante el accionar de
las petroleras que están generando impactos irreparables, como lo
demuestran estudios ambientales independientes. "En este marco de
total desprotección sobre los recursos naturales, los mapuche asumimos
que estamos librados a nuestra suerte y que no recibiremos un solo centavo
del Estado provincial que no sea para perpetuar la dominación y
el control de nuestras vidas. Por ese motivo recurrimos a la cooperación
externa.
El gobierno provincial está al tanto de esta gestión desde
el inicio y concretamente invitamos al vicegobernador Sapag a que se reúna
con los lonko y el consultor de Araucaria en la etapa final del proyecto,
expresando su total apoyo para el éxito de esta esperada ayuda.
Cuando dos años después nos encontramos a punto de la firma
del convenio entre el Estado argentino y la agencia española de
Cooperación Internacional (AECI), funcionarios del gobierno provincial,
de manera totalmente irresponsable, han salido a acusarnos de "traficantes
de recursos genéticos".
Ante semejantes agravios y acusaciones, debimos hacer todo tipo de esfuerzos
para que el gobierno español entendiera que vivimos en este extremo
del continente donde es normal que la inescrupulosidad de un gobierno ponga
en riesgo un apoyo fundamental para nuestro futuro y el medio natural que
nos rodea. Todo por el solo temor de ver al pueblo mapuche construyendo
una autogestión sin el manoseo de su política que durante
décadas ha edificado la pobreza material en la que nos encontramos;
haciéndonos depender exclusivamente de la acción social.
Exigimos a cambio nada menos que nuestra dignidad y el orgullo de pertenecer
a una cultura milenaria.
Los que decidimos romper esta regla de juego perversa sabemos que sufriremos
este tipo de agravios. También sabemos que hoy el gobierno ha perdido
autoridad para invitar a la sociedad a debatir temas tan trascendentes
como el futuro de los recursos naturales, que están en la mira de
los grupos de poder multinacional. Porque ha preferido ir cerrando negocios
a espaldas de la gente que dice representar. Por ese motivo, afirmamos
que los recursos del Parque Nacional Lanín siguen teniendo en cada
mapuche a su primer guardián. Y seguimos respondiendo que, a diferencia
de funcionarios que hablan de la biodiversidad como objeto de lucro, nosotros
no hablamos de biodiversidad, sino desde la biodiversidad.
Esta necesaria aclaración la realizo por todos aquellos que tienen
una preocupación real sobre nuestros Parques Nacionales, incluyendo
sus recursos genéticos, y para impedir que continúe este
falso debate creado por el gobierno provincial.
No hay ninguna posibilidad de tráfico de recursos o de información
genética tras el proyecto Liwenmapu. En primer lugar porque los
mapuche estamos alertas y vigilantes. Dice la "Directriz de Bonn sobre
acceso y distribución de beneficios en relación con los recursos
genéticos" aprobada recientemente en su artículo 28:
"Respetando el derecho legítimo de las comunidades indígenas
asociado a los recursos genéticos a los que se gana el acceso, deberá
obtenerse el consentimiento fundamentado previo de esas comunidades indígenas
y la aprobación e intervención de los que sustentan los conocimientos,
innovaciones y prácticas tradicionales...".
En segundo lugar, porque la sociedad entre Parques y los mapuche se consolida
cada día a partir de los principios de convivencia y respeto a través
de defender la conservación y el desarrollo sustentable de recursos
que son de interés común.
Para finalizar transcribo el art. 32 del convenio que dará sustento
legal al Programa Araucaria Liwenmapu, que dice: "El Proyecto Liwenmapu
no comprende en su desarrollo actividades de bioprospección o de
investigación aplicada a la tecnología, por ello no genera
acceso a recursos genéticos". Es la condición fuertemente
defendida en la tarea común que llevamos adelante Parques, las comunidades
mapuche, nuestra organización y AECI y que quedó desde el
primer momento en el texto del convenio citado.
No perdemos la esperanza de que el gobierno provincial termine con este
falso debate, se decida a avalar y a ser parte de la administración
del proyecto Liwenmapu tal cual lo hemos invitado y acepte el único
y necesario debate: estar dispuesto a reconocer el derecho mapuche a un
desarrollo con identidad y a aceptar que nunca más los mapuche aceptaremos
ser invitados de segunda a la hora de administrar los recursos de nuestros
territorios. ¡Pewmagen!
Por Carlos Curruhuinca - Logko (autoridad política) del Lof Curruhuinca,
San Martín de los Andes, Puelmapu.
Fuente: Río Negro (Argentina)
Mayo 09,2003
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