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WWF/Adena lanza un test on-line sobre tóxicos
en la vida cotidiana
Las evidencias de su toxicidad y efectos nocivos para
la salud, además
de los efectos negativos en los sistemas naturales, resultan cada día
más incontestables. Para alertar sobre este problema que aumenta
continuamente, WWF/Adena ha lanzado un test que cualquier persona puede
realizar en su página web (www.wwf.es)
El test de WWF/Adena tiene como objeto hacer reflexionar sobre los comportamientos
cotidianos que nos llevan a incorporar substancias tóxicas en
nuestro organismo, así como los hábitos que se deben adoptar
para protegerse de ellas. Este test on line forma parte de la campaña
DetoX de esta organización ambiental que pretende detener la contaminación
por tóxicos sintéticos puestos en el mercado sin garantías,
asegurando que la nueva normativa europea sobre registro, evaluación
y autorización de substancias químicas importadas y producidas
en Europa (REACH) elimine los productos que supongan un serio peligro
para el medio ambiente y la salud humana y los substituya por alternativas
inocuas, cuando ello sea posible.
Actualmente resulta comúnmente admitido que el 86% de los compuestos
químicos que se comercializan a gran escala en Europa no han pasado
por un proceso de análisis suficiente para garantizar su inocuidad.
Sin pausa se lanzan al mercado bienes de consumo tan familiares como
ordenadores, televisiones, sillones, papel, automóviles, juguetes,
alimentos o cosméticos que contienen substancias químicas
recién desarrolladas por la industria. Un cuerpo de investigaciones
científicas cada vez más importante revela que estos compuestos
se acumulan en el organismo humano y aumentan las evidencias de que pueden
provocar el desarrollo de diversos tipos de cáncer, muchas alergias,
problemas respiratorios, mutagénesis y alteraciones reproductivas
y de desarrollo.
La nueva propuesta de normativa europea REACH –que se votará en
otoño de 2006 en el Parlamento y el Consejo Europeos- sólo
beneficiará a la salud y al medio ambiente si es suficientemente
estricta. La industria química, lejos de apoyar el control de
los tóxicos peligrosos, por cuya liberación algún
día se le podrían pedir cuentas, ha presionado continuamente
a todo tipo de instituciones europeas para debilitar la normativa REACH
final. La industria pretende no estar obligada a dar información
sobre las propiedades tóxicas de las substancias que produce ni
ha sustituir las más peligrosas. Resulta muy preocupante para
nuestro medioambiente y nuestra salud que el Consejo de Ministros Europeo
quiera seguir permitiendo el uso de las sustancias más tóxicas.
Según WWF/Adena, hace cinco años la propuesta REACH representaba
una oportunidad única para reformar la política europea
de substancias químicas, pero de aquella primera propuesta queda
muy poco. WWF/Adena pide que fabricantes e importadores estén
obligados a cambiar los productos más dañinos por substitutos
más seguros y que informen suficientemente de la seguridad de
las distintas substancias para permitir la toma de decisión informada,
pudiendo identificar las alternativas.
Fuente: WWF/Adena
Mayo 30, 2006
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