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Piden elevar a ministerio la Secretaría de
Ambiente
Quieren que tenga un lugar en el gabinete. Es una de las conclusiones
a las que llega un estudio realizado por la Fundación Vida Silvestre.
La contaminación y la deforestación, los problemas más
graves.
Representantes de organizaciones ambientalistas solicitaron ayer al Gobierno
la creación de un Ministerio de Ambiente durante la presentación
del libro "La situación ambiental argentina 2005",
realizado por la Fundación Vida Silvestre Argentina, que revela
que más del 80 por ciento de los argentinos evalúa como
mala o regular la situación del ambiente en el país.
"El Estado debe a los ciudadanos la creación de un Ministerio
de Ambiente", dijo el director general de esa entidad, Javier Corcuera.
El constitucionalista Daniel Sabsay, director de la Fundación
Ambiente y Recursos Naturales, agregó que ese ministerio debería
recuperar su poder de policía ambiental. "Para llevar a cabo
una política ambiental es fundamental contar con instituciones
sólidas, por lo que es necesario jerarquizar el ente nacional
de medio ambiente con la creación de un ministerio nacional que
tenga amplio poder de policía", dijo.
Esta es una de las recomendaciones que se hacen en la publicación,
que cuenta, además, con un sondeo de opinión sobre la percepción
que tienen los argentinos del ambiente, realizado por Poliarquía
Consultores. El sondeo telefónico, que contó con un universo
de 5100 argentinos de todas las provincias, señala que el 52 por
ciento de la población considera la situación del medio
ambiente como regular, mientras que otro el 30% opinó que es mala.
La Pampa y Chubut obtuvieron el mejor posicionamiento por su rendimiento
en materia ambiental y en gestión ambiental, respectivamente.
En el último lugar quedó la ciudad de Buenos Aires, con
un 47,7% de percepción negativa. En el Gran Buenos Aires las opiniones
adversas alcanzaron el 37,2 por ciento.
Esta percepción, según los especialistas, se debe principalmente
a la contaminación en el Riachuelo, sobre la cual opinó ayer
el ministro de Salud y Ambiente de la Nación, Ginés González
García, que criticó el informe de la Defensoría
del Pueblo de la Nación que revelaba la desidia de los funcionarios
a la hora de establecer una política sobre ese curso de agua.
"En nada varía realizar un estudio epidemiológico" a
los habitantes de la cuenca Matanza-Riachuelo, porque el relevamiento "dura
muchísimo tiempo para no hacer lo que hay que hacer, que es sanear
[el curso de agua]", dijo González García.
El informe ambiental, que contó con el aporte de 140 profesionales
de todas las áreas, enumera estadísticas preocupantes sobre
deforestación, cambio climático, contaminación,
degradación del suelo y sobreexplotación de los recursos
pesqueros, entre otros.
Según el estudio, el país pierde unas 250.000 hectáreas
de bosques por año. Las zonas más afectadas son el Chaco
Seco, el Chaco Húmedo, la Selva Paranaense y la zona de yungas,
como consecuencia del avance de la frontera agropecuaria.
La sobreexplotación de especies como el calamar, el langostino,
la merluza y el sábalo fue señalada como riesgo en materia
pesquera.
Fuente: Estrucplan (Argentina)
Mayo 24, 2006
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