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Rosario, pionera en tratamiento de biogás
Desde agosto, el metano de los residuos de Puente
Gallego pasará a
ser un gas 21 veces menos nocivo.
Santa Fé, Argentina - "Esto no es un discurso,
una declaración
ni una intención;
es una clara política de Estado en favor del medio ambiente
de la ciudad y su crecimiento urbano". Así anunció ayer
el intendente Miguel Lifschitz que Rosario, a partir de agosto, será pionera
en el país en captación y tratamiento de biogás.
Convertirá el nocivo gas metano que despide la basura orgánica
acumulada en los rellenos sanitarios de la zona conocida como Puente
Gallego en dióxido de carbono, una sustancia 21 veces menos
contaminante para el medio ambiente.
La encargada del emprendimiento es la empresa argentina con tecnología
italiana Aria Biz SA (unión de Pescarmona y Asja Ambiente Italia).
Firma que invertirá más de 3 millones de pesos en el emprendimiento,
que gozará de una exclusividad de 10 años en la explotación
de biogás y que estará obligada a pagar al municipio un
canon anual a partir del segundo año de concesión.
La secretaria de Servicios Públicos, Clara García, acompañó al
intendente en la presentación del proyecto ambiental que, según
afirmó, "es totalmente beneficioso para la ciudad y no le
costará nada al municipio".
La funcionaria explicó que cuando Naciones Unidas definió en
1997 (Kyoto, Japón) el cambio climático, especificó que
cada tonelada de emisión de dióxido de carbono a la atmósfera
es un CER`s, "un valor que equivale -dijo- a un bono o acción
de una empresa y que se cotiza en el mercado". Y que el canon que
pagará la concesionaria será un porcentaje variable en
relación a los CER`s que se acumulen por las toneladas de gas
convertido.
La presentación del proyecto se realizó en el salón
Carrasco del Palacio Municipal. Además de Lifschitz y García
estuvieron otras autoridades, vecinos y los representantes de las empresas
adjudicatarias: el vicepresidente de Aria Biz SA, Juan José Mare,
y el director de Asja, Carlo Vigna Taglianti.
Ambos remarcaron que el metano (CH4), posee un impacto sobre el efecto
invernadero 21 veces más nocivo que el dióxido de carbono
(CO2). No tiene perjuicio directo sobre el ser humano pero sí un
efecto nocivo sobre el ozono, y por lo tanto abona al deterioro que produce
el efecto invernadero.
"El biogás beneficia a toda la ciudad, no sólo a
un barrio; en realidad a toda la atmósfera. Eventualmente se puede
aprovechar para generar energía, pero eso es algo muy costoso
en Argentina, sí se hace en otros países del mundo que
subsidian el proceso", explicó uno de los empresarios. Y
en estos casos se pasa de energía no renovable a energía
verde.
La empresa trabaja en tratamiento de biogás en países
como China, Lituania, Taiwán y Brasil, entre otros 25 lugares
del mundo. En Argentina, Rosario hace punta pero la siguen Buenos Aires,
Córdoba, Mendoza y Tucumán.
Qué hay y qué queda
En Rosario ya se concluyó la
primera etapa de la planta de combustión
de gases en el relleno de 30 hectáreas y con 2.430.000 toneladas
de residuos, de los cuales entre un 50 y 62 por ciento está conformado
por materia orgánica.
Y se finalizó la excavación de 56 pozos de captación
verticales de biogás (que poseen una tubería vertical,
rellena con grava y sellada en la superficie).
Quedan por instalar dos chimeneas para el tratamiento que se basa en
incineración de gases mediante antorcha de llama oculta. Se trata
de "equipamientos que están viniendo desde Europa para completar
el proceso", anticipó Lifschitz.
La instalación de la planta no sólo será beneficiosa
al medioambiente por la reducción del efecto invernadero provocado
por la dispersión del biogás (transformará un ambiente
degradado en un recurso), sino que reducirá olores y evitará posibles
incendios.
"La empresa además -especificó la secretaria de Servicios
Públicos- se encargará del tratamiento de biogás
pero también de prestaciones complementarias, como mantenimiento
de la cobertura verde del relleno, limpieza de las áreas internas
y seguridad".
Durante el encuentro, se recordaron las bondades del biogás;
entre ellas la posibilidad de mejorar las condiciones higiénicas
por la reducción de patógenos.
Fuente: La Capital (Argentina)
Mayo 26, 2006
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