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México: enfermedad y muerte en canales de Xochimilco
Miles de litros de aguas negras, provenientes de drenajes clandestinos,
son derramados diariamente a los canales y riberas de Xochimilco, declarado
Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
En esas aguas, donde se reproducen peces como la carpa y la mojarra,
o especies endémicas como el ajolote, el acocil y el charal, se
vierten las descargas de los baños y lavaderos de las viviendas,
y hasta hace un par de semanas ocurrió lo mismo con los desechos
de los baños públicos instalados a lo largo de los canales
turísticos.
Existe un latente daño a la salud cuando los lugareños
sacan algunos de esos peces para el consumo familiar o bien para comercializarlos
entre los visitantes.
Durante un recorrido efectuado por varios puntos de sus 180 kilómetros
de canales y sus 360 kilómetros de riberas, se pudo constatar
los daños causados a la ecología por esas prácticas:
enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de la piel en vecinos;
olores fétidos, mortandad de peces, resequedad en las riberas:
en fin, una drástica alteración del entorno ambiental.
Un ejemplo concreto sucede en la zona de El Paraíso o Xicoloacán,
del pueblo de Santa Cruz Acalpixca, donde las más de 700 viviendas
de ese asentamiento irregular vierten sus aguas negras a un colector
subterráneo que desemboca en la ribera del canal de Coltongo,
donde cascajo, huacales, botellas y demás desperdicios integran
el escenario. El hedor es insoportable.
Felipe Velázquez, vecino del lugar, afirma: "esa descarga
de aguas negras tiene más de cinco años; ya hemos pedido
a la delegación que haga algo, le hemos planteado que podemos
colaborar a la limpieza del lugar, pero ni nos atiende".
Asegura que varios niños se han enfermado de la piel y han contraído
enfermedades gastrointestinales por vivir en casas cercanas a esos derrames,
que causan la proliferación de fauna nociva. Y añade que
en época de calor la pestilencia es aún peor.
"Hace poco -menciona- vino personal del Instituto Mexicano del
Seguro Social para evaluar la situación, porque hubo el caso de cinco
niños que estuvieron al borde de la muerte por los padecimientos
generados por el hedor y la contaminación, pero ni así hacen
algo."
Un par de kilómetros más adelante se encuentra el embarcadero
de Santa Cruz Acalpixca, que con inversión aproximada de 4 millones
de pesos se proyectó, hace dos años, como un desarrollo
turístico-cultural, pero a la fecha se encuentra abandonado. Quizá una
de las causas sea que ahí también desembocan dos grandes
tubos de drenaje, los cuales arrastran los desechos de casas instaladas
en chinampas aledañas.
El panorama en el embarcadero es desolador, pues en sus orillas, entre
los lirios, se puede ver botellas, palos y peces muertos. Basta introducir
una vara y remover un poco el agua para no sólo liberar olores
fétidos, sino también decenas de peces muertos.
En ese lugar es común encontrar a las brigadas de salud que visitan
los hogares para prevenir las continuas enfermedades gastrointestinales
entre la gente que extrae agua de pozos subterráneos contaminados
por las aguas negras, que es utilizada para su consumo doméstico.
Otro caso se observa en la cerrada de Desiderio Peña, en el barrio
de San Jerónimo. Ahí se instaló un largo drenaje,
que desemboca en un afluente de los canales turísticos para captar
las aguas pluviales, pero fue dañado por vecinos que se "colgaron" de él
para verter sus aguas negras en el mismo lugar.
No sólo eso. La vecina Lorena Olivares sostiene que en la época
de lluvia se tapan las coladeras, y cada año tienen que acudir
los bomberos para desaguar la zona; sólo que el lodazal extraído
con mangueras se arroja a los canales de Xochimilco. "Entonces,
de qué sirve que estén limpiando ahí si con las
lluvias se arroja más desperdicio", añade.
Durante el recorrido se detectó en el callejón Siete Vueltas,
del barrio de San Diego, una planta de tratamiento, cuya función
es captar las aguas negras que se estancan ahí por el desnivel
del suelo para, ya limpias, enviarlas a la laguna de San Diego.
Sin embargo, los vecinos aseguran que "rara vez" funciona ese
sistema, y cuando lo hace es sólo una o dos horas, y así se
corroboró el día del recorrido: la planta estaba fuera
de servicio y por ende el agua, sin tratar, escurría por todas
partes.
Crecen los asentamientos irregulares
En entrevista, el diputado local por Xochimilco Miguel Angel Solares
explica el porqué de que los desagües llegan a los canales: "en
los últimos años han crecido de manera desproporcionada
los asentamientos irregulares, y al carecer de drenaje se les hace fácil
arrojar todos sus desperdicios a los canales y generar con ello una importante
mortandad de peces".
Las autoridades delegacionales, añade, argumentan que carecen
de recursos para atender esta problemática, por lo que considera
que es un asunto que debería ser atendido por los gobiernos federal,
capitalino y delegacional.
Para uno solo de ellos sería imposible. Precisa que en la Cámara
de Diputados aprobaron para este año un presupuesto de 30 millones
de pesos para la limpieza de canales y riberas, pero el monto es insuficiente
ante la magnitud del problema.
El legislador perredista afirma que es fundamental que la delegación
tome en cuenta el apoyo que puede brindar la gente para localizar los
drenajes clandestinos, clausurarlos y realizar tareas de limpieza de
los cauces, además de instalar letrinas secas, que eviten verter
los desperdicios a los canales.
Fuente: La jornada (México)
Mayo 26, 2005
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