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La reserva de General Pizarro, en Salta
Parques Nacionales compraría
tierras para evitar el desmonte
Ya cuenta con los fondos para adquirirlas
El gobierno nacional anunció ayer que quiere comprar las tierras
de la reserva de General Pizarro, en Salta, para frenar el desmonte de
esa área protegida que fue loteada y vendida por el gobierno provincial
a productores agrícolas.
Así lo anunció ayer el presidente del directorio de la
Administración de Parques Nacionales (APN), Héctor Espina,
quien confirmó que la dependencia cuenta con los fondos para comprar
una de las siete parcelas en las que fueron divididas las 25.000 hectáreas
de monte nativo. "Otra parcela será cedida por el gobierno
de Salta. Para adquirir las demás, lanzaremos una campaña
mediante la cual ONG como Greenpeace y la Fundación Vida Silvestre
saldrán a buscar fondos privados y donaciones para frenar el desmonte
en Salta", aseguró Espina en una jornada que organizó el
diputado nacional Miguel Bonasso.
Paralelamente, en General Pizarro, el secretario salteño de la
Producción, Flavio Aguilera, confirmó que la parcela 7,
de 3800 hectáreas, de cuya compra desistió el posible comprador
Miguel Ragone, podría ser destinada a reserva con aprovechamiento
múltiple, y toda la zona de las serranías de Maíz
Gordo, al Oeste, en litigio con Jujuy, podrían cederlas para un
parque nacional.
Ocurrió durante la audiencia pública no vinculante para
analizar el impacto ambiental del proyecto de desarrollo productivo,
en la cual, el gobierno provincial dio el último paso antes del
comienzo del desmonte de los lotes 32 y 33 de General Pizarro.
Representantes del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y
de la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la Nación
advirtieron que esa convocatoria era nula porque no se citó a
la comunidad wichi originaria Eben Ezer.
"Hace una semana, se comunicó con nosotros el secretario
de la Producción de Salta y nos expresó la voluntad de
llegar a un acuerdo para que la parcela 7, que pertenece al gobierno
de Salta, al oeste de la reserva, se convirtiera en un área de
protección de la biodiversidad, que dependa de Parques Nacionales",
dijo Espina.
El presupuesto del que dispone la APN para comprar tierras y convertirlas
en área protegida es de un millón de pesos. Ese es el precio
promedio al que fue vendida cada parcela. Desde la APN advierten que
no estarían dispuestos a adquirir las tierras si se subiera el
precio o bien si se avanzara con el desmonte.
"La vía más rápida"
"Esta es la vía más rápida para salvar el
monte salteño. Parques Nacionales puede incorporar áreas
protegidas provinciales si son cedidas por la provincia o bien si, con
recursos propios, las compra. Apuntar a la expropiación por vía
judicial significaría un proceso muy largo y, probablemente cuando
concluyera, ya no quedaría un árbol en pie", sostuvo
Espina.
Los propietarios de las tierras aseguraron que se proyecta desmontar
algo más de 5000 hectáreas para soja, trigo y maíz
y mil hectáreas de citrus con una inversión en cinco años
por 17 millones de dólares con una estación de servicio
y un hotel.
Espina dijo que las negociaciones con los actuales propietarios de las
parcelas están apenas comenzadas. Según sus cálculos,
si todo prospera, en tres o cuatro meses la reserva podría convertirse
en área protegida.
La APN apuntará a comprar las parcelas 3 y 4, a las que se trasladaría
la comunidad wichi. Al Este, el predio se convertiría en una reserva
de usos múltiples y, al Oeste, de biodiversidad.
Por Evangelina Himitian
Con la colaboración de Carlos Pastrana
Fuente: La Nación (Argentina)
Mayo 04, 2005
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