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Lluvia ácida sobre Buenos Aires
Denuncian que el fuel oil importado de Venezuela, utilizado
en las centrales eléctricas de Costanera y el Puerto para reemplazar el gas en épocas
de alto consumo, despide ácido sulfúrico y pone en riesgo
la salud.
CYNTHIA GARCIA
Denuncia. Atilio Alimena, defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad,
afirma que se está ante un daño ambiental “muy grave”.
Las veredas de Barrio Parque, manchadas por la lluvia ácida, corroboran
la denuncia de los vecinos.
Vecinos de Palermo, Belgrano, Colegiales, Recoleta y Retiro denunciaron
en forma anónima ante la Defensoría porteña la
presencia de ácido sulfúrico en la lluvia que cae sobre
la Ciudad de Buenos Aires.
Al fenómeno se lo conoce como lluvia ácida y sería
producto de gases emitidos por las tres centrales de generación
de energía eléctrica que posee la Ciudad.
Atilio Alimena, defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires,
llevó adelante el reclamo: “Estamos en presencia de un daño
ambiental muy grave. Esta quema de combustible derivado del petróleo
genera serios trastornos en las vías respiratorias de las personas,
pues la niebla ácida ingresa a los pulmones durante la respiración”.
El combustible en cuestión es el fueloil, un residuo derivado
del petróleo, de muy baja calidad y con alto contenido de azufre,
que la Argentina está importando desde Venezuela. Ese fueloil
está siendo utilizado por las centrales de energía eléctrica
como sustituto del gas natural en los meses de mayor demanda energética.
Además de los datos aportados por la Defensoría Porteña,
Perfil profundizó la investigación y pudo conocer el nombre
de los denunciantes, entre los que se encuentra un alto directivo de
una compañía petrolera norteamericana, quien reside en
Palermo Chico, la zona más cercana a las centrales eléctricas.
Adolfo Critto, empresario que vive en la calle Tagle, frente a Canal
7, accedió a una entrevista telefónica: “Estoy preocupadísimo
por este tema, en la terraza de nuestras casas comenzó a haber
un polvillo, y vimos salir el humo negro y las llamas de las centrales
eléctricas, porque se está quemando fueloil de muy baja
calidad. Es un ‘clavo’ que viene de Venezuela, pero está dentro
de los negocios que hace la Argentina con Chávez. Es algo hecho
entre gallos y medianoche, la quema la realizan en horas nocturnas porque
el humo negro los delata”.
El granizo dejó marcas. En el recorrido que Perfil hizo por los
barrios afectados se observaron las marcas de la lluvia ácida,
especial y claramente en los solados del barrio de Palermo.
La lujosa zona de embajadas tiene sus veredas marcadas con “lunares”.
La fuerte lluvia de granizo y viento que afectó a los porteños
hace nueve meses delató lo imperceptible: las esferas de hielo
depositadas en los baldosones se convirtieron en manchas blancas por
efecto del ácido que contenían. Los vecinos las fotografiaron,
registrando así una de las pruebas más contundentes de
la denuncia. Uno de ellos, incluso, llevó una muestra del polvillo
que se depositaba en su terraza a un laboratorio y el resultado de los
análisis arrojó un exceso de azufre por encima del máximo
tolerado por las normas ambientales.
No aptas para fueloil. Perfil tuvo acceso a una conversación
que mantuvo uno de los denunciantes con Mario Dellacua, empresario (CEO)
de Techint:
“Le conté lo que estaba ocurriendo y él me dijo: ‘No
puede ser, esas centrales son para funcionar a gas natural, yo las construí’.
Le contesté que estaban funcionando a fueloil, a lo que Dellacua
agregó: ‘Entonces el granizo que usted vio contenía
lluvia ácida’ .”
A través de las autoridades, Perfil confirmó que las empresas
involucradas, Central Puerto y Central Costanera, no han presentado el
Plan de Adecuación Ambiental que la ley exige (ver recuadro),
quedando en evidente infracción en un tema que afecta a la salud
de miles de personas, especialmente en las edades más vulnerables,
como las de los niños y los ancianos.
La secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, negó que las
centrales eléctricas estuvieran utilizando fueloil. “Picolotti
dice cualquier cosa –exclama Critto, el empresario que vive en
la zona–. Hemos hablado con los que saben del tema y todos lo confirman.
Acá hay un daño, es una cosa espantosa. Esto está ocurriendo
ahora, en este momento. Mientras usted y yo hablamos, estamos respirando
azufre.”
“
Vamos a padecer las consecuencias por años”
A pesar de que existe una competencia “bijurisdiccional” con
respecto al control de las centrales de generación energética,
antes de esta denuncia ni la Nación ni la Ciudad habían
controlado a las empresas por la utilización del fueloil.
Ante el conocimiento de la denuncia periodística y de la resolución
de la Defensoría porteña, en las últimas horas el
Ministerio de Medio Ambiente de la Ciudad intimó a las centrales
a presentar el plan de readecuación ambiental y a inscribirse
en el Registro de Fuentes Fijas de Emisión de Gases Contaminantes,
como exige la ley.
Juan Manuel Velazco, flamante ministro del área, llega a la Ciudad –como
su par en la Nación– con una trayectoria dedicada al medio
ambiente. El funcionario le reconoció a PERFIL el incumplimiento
y confirmó que las centrales eléctricas han trabajado y
trabajarán con fueloil porque existe un nuevo embarque del mismo
combustible de procedencia venezolana, importado para ese fin.
“Esto es preocupante, durante años vamos a ‘cantar
bajo la lluvia’ padeciendo las consecuencias”, ironiza el
ministro.
—¿Por qué ninguna autoridad actuó antes?
—Vieron cómo son estas cosas... En la Argentina hay una
falta de tradición con respecto al medio ambiente.
—¿Dónde vive usted, ministro?
—En Barrio Norte; Mansilla y Ecuador.
—¿Y le está llegando la lluvia ácida?
—Sí, por supuesto.
Fuente: Total
News
Mayo 11, 2007
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