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Santiago bajo su episodio más crítico
de contaminación desde 1999
Santiago de Chile, una de las tres ciudades más contaminadas de
América Latina, está sumida desde hace tres días
en su episodio más crítico de polución de los últimos
ocho años, sin que los expertos concuerden en las causas que agudizaron
este fenómeno.
La capital chilena vivía este martes su sexta jornada consecutiva
bajo condiciones de "Alerta ambiental" -que restringen la circulación
de vehículos y fuentes de emisiones-, tres días después
de que la contaminación del aire superara el nivel 400 en el Indice
de Calidad de Aire Particulado (ICAP), considerado como peligroso para
la salud.
El sábado, una estación de monitoreo de la comuna de Pudahuel,
en el oeste de Santiago, llegó al nivel 409, el más alto
desde el 25 de junio de 1999, cuando el indicador superó el nivel
500.
La alta contaminación se mantiene en Santiago -que junto a Ciudad
de México y a Sao Paulo, en Brasil, son las ciudades más
contaminadas de América Latina-, pese a las medidas restrictivas
y a la implementación en febrero de un nuevo plan de transporte
que prometía ser beneficioso para el medio ambiente.
El sistema debía reducir en casi la mitad los autobuses que circulan
por Santiago, sacando a las máquinas más antiguas y contaminantes,
aunque ante airados reclamos de pasajeros las autoridades restablecieron
varios recorridos.
Una serie de medidas restrictivas se han puesto en marcha durante la última
década en Santiago, como la prohibición de instalar chimeneas,
el uso obligado de catalizadores en los automóviles y la relocalización
de las fábricas más contaminantes.
"La batalla contra la contaminación claramente no la hemos
ganado todavía", reconoció la ministra de Medio Ambiente,
Ana Lya Uriarte, que atribuyó el agravamiento de la situación
a una falta de compromiso de la población.
"La gente prende chimeneas, infringe la restricción vehicular,
no hay un compromiso real", señaló la ministra.
Para el ex presidente chileno Ricardo Lagos, enviado especial de las
Naciones Unidas para el cambio climático, la restricción
en los envíos de gas natural desde Argentina incentivó el
uso del petróleo y otros combustibles más contaminantes.
"Al disminuir fuertemente los envíos de gas, las industrias
en particular tienen que actuar sobre la base del petróleo y otros
combustibles. Por lo tanto, la matriz energética está cambiando
fuertemente", señaló.
"Los problemas de contaminación los vamos a solucionar cuando
tengamos gas", agregó el ex mandatario.
Argentina es el único proveedor de gas natural de Chile, que
lo utiliza para generar el 47% de la electricidad que consume. Desde
hace tres años, ese país redujo a casi la mitad sus envíos,
obligando a varias centrales eléctricas a reconvertir sus operaciones
a gasóleo o carbón.
Una serie de actividades de quemas nocturnas clandestinas estarían
agravando la situación, puntualmente esta semana, según
el profesor del Departamento de Física de la Universidad de Santiago,
Patricio Pérez.
"Hay que investigar algunas actividades nocturnas que han disparado
los indices de contaminación", señaló Pérez.
El problema en Santiago se agrava por la ubicación geográfica
de la ciudad, sobre una planicie semihundida y rodeada de cerros, que
impiden su ventilación.
Para el resto de la semana los pronósticos no son los mejores,
ya que no se prevé que mejoren las condiciones de ventilación
ni que caigan lluvias.
"El miércoles se mantendrá regular la calidad de
aire, e incluso sería mala el jueves y viernes", explicó el
jefe de turno del Servicio de Meteorología, Cristián Sandoval.
Fuente: Mundo
Mayo 15, 2007
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